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YouTubers de ciencia: ni tan jóvenes, ni tan frikis

«Hazte industrial, hazte industrial, si te la sacas en quince años no está tan mal…». Aquellos y aquellas que vivieron su juventud universitaria en el año 2009 todavía podrán recordar este himno, aún hoy en día reproducido hasta la saciedad, que conminaba al ritmo de la Sirenita a fichar por una ingeniería. Se trataba de uno de los primeros vídeos virales que podíamos relacionar con un ámbito científico. La prehistoria de YouTube. Mucha juventud de entonces se ha convertido en youtuber, creciendo a la par que esta plataforma digital. Nombres como ElRubius, Caranchoa o Soy Una Pringada son solo la punta del iceberg que ha saltado a los grandes medios.

Detrás de estos rostros visibles se esconde toda una biblioteca en la que podemos encontrar youtubers que tratan temas que van desde la musicología (Jaime Altozano, con más de un millón de personas suscritas) hasta la odontología (Un Dentista en YouTube, con casi medio millón). Y, por supuesto, un enorme espectro de youtubers de ciencias: astrología, física, química, neurociencia…

En España, uno de los primeros que alcanzó estas cifras de visitas fue Aldo Bartra, nombre que se esconde tras El Robot de Platón. Todo gracias a un vídeo titulado ‘¿Cómo sería la Tierra si tuviera el tamaño de Júpiter?’ Pese a que el estereotipo asociado a youtuber nos haga pensar en jovenzuelos impúberes, Bartra tiene 37 años, empezó una ingeniería y la cambió por Ciencias de la Información. Su compañera le ayuda a hacer sus vídeos. Como él, otros canales como CdeCiencia o QuantumFracture se han convertido en referentes a la hora de divulgar contenido científico en YouTube, que sirve como ejemplo o material en colegios e institutos. También en ferias de youtubers como Cultube. El público joven es uno de los más adictos a este tipo de contenido.

El Robot de Platón

Consejos a estudiantes

“Me ha sorprendido que muchos de los fans que se acercan son gente muy joven, igual que los que te reconocen por la calle. Y hay muchos estudiantes que me contactan por redes sociales pidiendo consejo sobre qué estudiar o qué máster hacer. Es una de las cosas que más me ilusiona”, comenta Patri Tezanos, artífice del canal Antroporama, con casi 300.000 suscripciones y también presente en el último Cultube celebrado 2018. Esta madrileña nacida en 1989 (una de esas universitarias que escuchó aquel “hazte industrial”) empezó por tomar como referencia a youtubers de belleza y estilo de vida para hablar de neurociencia y curiosidades científicas. “Por raro que parezca, nunca había consumido ni consumo YouTube asiduamente, así que cuando empecé tenía un poco en mente los vídeos que hacían las chicas del sector beauty y lifestyle, que era como lo que más me sonaba que gustaba en la plataforma. Mi intención era utilizar fórmulas similares pero para explicar ciencia. Luego, por suerte, descubrí otros canales de ciencia que utilizaban fórmulas mucho más chulas y efectivas para comunicar estos temas”, sostiene Tezanos.

Al igual que ocurría con el ya mítico vídeo de Bartra sobre el tamaño de la Tierra y Júpiter, el método de los youtubers científicos para atrapar a su audiencia es el uso del humor y de preguntas relativamente sorprendentes con las que se pueden llegar a explicar teorías, fórmulas e incluso conceptos bastante más complejos de lo que cabría esperar. Es lo que ocurre con vídeos titulados como «¿Eres un zombie?», en el que Antroporama nos acerca a términos de consciencia a nivel filosófico y metafísico.

Todavía lejano a estas cifras, pero adquiriendo seguidores a una velocidad trepidante, se encuentra el gallego Mugu Piensa (nacido en 1983), que cuenta con 10.000 suscriptores y está dedicado a la psicología. “Mis vídeos son todos de fabricación propia, una locurilla mezclando psicología, rock y muñecos parlantes. Incluso muchas canciones que incluyo en ellos son propias. Con ellos consigo tocar temas bastante críticos y serios (como las psicopatologías), de una manera positiva y desde una perspectiva de desestigmatización y normalización, o incluso temas de psicología social o psicología del pensamiento, de una manera muy humorística y de fácil acceso para cualquiera”.

La palabra “acceso” parece ser la clave de este fenómeno. No es necesario tener una gran formación (ni siquiera una formación, a secas) a la hora de acercarse a los diversos personajes que podemos encontrar en YouTube. Su lenguaje cercano, el humor y la capacidad divulgativa que nace de la propia curiosidad científica de los youtubers produce que cualquier persona interesada (o no) en ciencia pueda acabar tragándose vídeos que superan los 15 minutos gracias a ganchos curiosos y divertidos.

Vídeos que, pese a su facilidad de visualización, esconden horas de trabajo que, al contrario que ocurre con las caras visibles del fenómeno youtuber, no se ven recompensadas en un rendimiento económico: “Mi motivación actualmente no es profesional, ya que no me dedico 100% a YouTube”, admite Tezanos. “Lo principal es que los vídeos me sirven para seguir aprendiendo de lo que me gusta y profundizar en los temas. Como mi sustento no depende de ello, no noto una presión por conseguir todas las visualizaciones que pueda a toda costa, lo cual hace que sea una cosa muy agradable y natural. Por supuesto, también motiva el refuerzo positivo que son todos los comentarios de apoyo que dejan los espectadores. Eso da subidón”, concluye.


Una lista de referencia

VSauce. (14 millones de suscripciones). Canal propio de YouTube de divulgación científica en inglés. Nació en el año 2007 y actualmente es considerado el referente mundial en divulgación a través de YouTube.

El Robot de Platón. (Casi 1.500.000 suscripciones). Como él mismo explica en su canal, “la misión de esta página es difundir el conocimiento. El Robot representa la tecnología, presente y futuro, Platón representa el pasado y la filosofía, cosmología y en general la epistemología”.

QuantumFracture (Casi 1.500.000 suscripciones).Divulgación en torno a la física, fundamentalmente. Elige un tema de actualidad cada semana con el que explicar conceptos científicos.

CdeCiencia (Un millón de suscripciones). Lo lleva Martí, un joven catalán de 23 años. Dedicado a divulgar noticias científicas y ciencia en clave generalista. Predominan los temas relacionados con el espacio.

DateUnVlog. (Más de 450.000 suscripciones).Administrado por Javier Santaolalla, doctor en Física, materia en la que ejerce también como profesor. Decidió abrir un canal de YouTube para acercar la física a la gente. Suele tratar temas como viajes al pasado o el teletransporte.

Antroporama (Casi 300.000 suscripciones). Lo lleva Patri Tezanos.Temas relacionados con la neurociencia y conceptos metafísicos. Relaciona preguntas relativamente absurdas con conceptos complejos.

La gata de Schrödinger. (150.000 suscripciones). Tras ella se esconde Rocío Vidal. Alcanzó un pico de popularidad en julio del pasado año, cuando destapó a varias influencers pseudocientíficas. Se la ha llegado a denominar como “el azote de las pseudociencias”.

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