La muerte trágica de dos alpinistas en África


Maren Ueland
Dos jóvenes mujeres tenían previsto ascender la montaña más alta del norte de África, el Toubkal, de 4167 m de altitud en la cordillera del Atlás, sin embargo, fueron asesinadas. 1 Sus asesinos pertenecían a esas bandas de forajidos que tanto dinero, armas y propaganda han recibido y tenido desde los gobiernos, corporaciones, medios de comunicación y ONGs occidentales desde que se creó Al Qaeda. No en vano, la expansión de sucedáneos o derivados de esta organización, como el ISIS o Boko Haram, se debe a la nueva recolonización de África tras la destrucción del estado más próspero e independiente de este continente, Libia. 

La influencia de Libia con su enorme papel en la inversión en su propio desarrollo y en el de su gente, por medio de la Yamahiriya, no solo se quedaba en su país, sino que tenía una visión panafricana; teniendo en mente poner en marcha ya una moneda propia y una unión social y económica para toda África. Libia era el principal inversor en otras naciones, no solo eran palabras. Por este motivo fue atacada la nación dirigida por Gadafi. Transformando los europeos y norteamericanos a una sociedad próspera en un sicariato de Al Qaeda. 

Gadafi acabó su vida política como un dedicado panafricanista y, cualquiera que sea el pensamiento de uno del hombre, es claro que su visión para África era muy diferente de ser el proveedor subordinado de materias primas y mano de obra baratas para la que el AFRICOM fue creado para mantener. Él no fue solo la fuerza directora detrás de la creación de la Unión Africana en 2002, sino que además había servido como su cabeza elegida, e hizo de Libia su principal donante. Para consternación de algunos de sus colegas africanos, el utilizó su tiempo como líder para empujar hacia los Estados Unidos de África, con una sola moneda, un solo ejército y un solo pasaporte. Más concretamente, la Libia de Gadafi tenía un valor estimado en 150 billones de dólares invertidos en África -a menudo en infraestructuras sociales y proyectos de desarrollo, y esta generosidad le compró muchos amigos, particularmente en las naciones pequeñas. Mientras Gadafi retuviese este nivel de influencia en África, el Africom iba a naufragar. 2 

El rechazo a la injerencia externa era claro, pues sabían bien por siglos de experiencia, que esta traería de nuevo al colonialismo y a su compañero necesario para mantenerlo, el terrorismo. 

Tal rechazo suscitaba esta intromisión extranjera en el continente africano, que la sede central del Africom no pudo ponerse en África, sino en Alemania, en Stuttgart, y Libia tenía buena responsabilidad en ello.
El quid de la cuestión es que el AFRICOM no podría tener sede central en África, debido a un amplio rechazo de los gobiernos a lo largo del continente, y más notablemente... Libia. 3 

En la visita que hizo la Secretaria de Estado estadounidense Condoleeza Rice a Libia en septiembre de 2008, Muamar Gadafi de forma diplomática dejó clara su postura de que el Africom no debía asentarse en África. También durante la visita que realizó el hijo de Gadafi, Muatassim Gadafi, en abril de 2009 a Estados Unidos, como Consejero de Seguridad Nacional libio, indicó tanto a la Secretaria de Estado Hillary Clinton, a los diputados del Consejo Nacional de Seguridad, a la CIA o al Departamento de Defensa que:
la Comunidad de Estados del Sahel-Sahara con base en Trípoli (CEN-SAD) y la Fuerza de Reserva de África del Norte (NASF) obviaban la misión de la Asociación Contra el Terrorismo del Trans-Sahara (TSCTP). 4 

Esta última promovida por Washington para intentar controlar las políticas de África. El hijo de Gadafi fue mandado asesinar por los dirigentes estadounidenses junto a su padre tras la destrucción de Sirte en octubre de 2011. No es casual que la Secretaria de Estado Hillary Clinton llegase el 18 de octubre de 2011 a Libia, justo antes de los ya preparados asesinatos de Gadafi y de miembros de su familia que sucedieron el día 20. 

La presencia extranjera occidental en África no combate o previene el terrorismo, sino que lo utiliza para destruir a sus rivales y para crear terror allí y también aquí, y de este modo perverso, pero tan repetido en la historia, justificar su presencia. El incendiario que pega fuego al monte y luego solicita inversiones públicas para su supuesto negocio de apagar incendios. 

De hecho, la inestabilidad que el Africom y la OTAN crearon en Libia, y el grado al cual ayudaron a fuerzas islamistas que Gadafi había combatido desde hace tiempo, aportaron una nueva fuente de "oportunidad" para el Africom para justificar su presencia en Libia. 5 

Ni Maren Ueland ni Louisa Vesterager ni nadie debería morir de una forma tan cruel como absurda y evitable.

Si nosotros de lugares del primer mundo, desde luego no primeros en moral, no hubiésemos dado apoyo a la barbarie desatada por la codicia de nuestros dirigentes y justificada por las manipuladas organizaciones humanitarias contra naciones progresistas e independientes como Afganistán, Yugoslavia, Libia, Siria, y tantas otras, como la Guatemala de Arbenz, el Congo de Lumumba, el Irán de Mossadeq o la misma Venezuela de Hugo Chávez y la actual, ninguna de estas atrocidades hubiese ocurrido. África sería un lugar seguro y en claro progreso, lo mismo que Oriente Medio. Y no se engañen, no es un problema de la cultura musulmana, sino de la intromisión, agresión y pillaje que venimos ejerciendo contra ellos durante siglos. Somos, todavía, seres sin civilizar, aunque presumamos de lo que carecemos, de extender la civilización.

PS: Aunque estas chicas no fuesen conscientes, los dirigentes de sus países, Dinamarca y Noruega, tienen una gran responsabilidad en el desarrollo y extensión de Al Qaeda. El primer ministro actual de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, apoyó a esta organización fanática y mercenaría en Afganistán, llevándoles una enorme suma de dinero

Løkke Rasmussen fue, durante los años 80, uno de los principales recaudadores de fondos de Dinamarca para los "muyahidines", que estaban luchando contra las tropas soviéticas [y afganas, pues el gobierno legítimo de Afganistán solicitó la ayuda de la URSS] en Afganistán. Es decir, los primeros elementos de los Talibán y fundamentalmente la Al Qaeda de Osama Bin Laden. En 1988 Løkke Rasmussen cruzaría la frontera de Afganistán a caballo y entregó alrededor de 600.000 coronas danesas a los "muyahidines". 6


Rasmussen, armado, con los "muyahidines" en Afganistán en el año 1988. 


Posteriormente, ya dirigiendo a su nación, apoyó de nuevo a estas organizaciones mercenarias para acabar con el estado independiente y desarrollado de Libia. En Noruega se siguió la misma política terrible y destructora, y tenemos además al actual Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, que sustituyó a otro danés, Anders Fogh Rasmussen.

Referencias-Notas:
1. Noruega cree que vídeo de asesinato de turistas en Marruecos es auténtico. La República. 22.12.2018. 

2. Dan Glazebrook. AFRICOM´s imperial agenda marches on. Black Agenda Report. 18.6.2012. 

3. Maximiliam Forte. Slouching towards Sirte. NATO´s war on Libya and Africa. Baraka books, 2012, p.192-198. 

4. M. Forte.(2012), p.206.
5. M. Forte.(2012), p.196.

6. Danish PM Lars Løkke Rasmussen: Notorius Sponsor of Terrorism. Christof Lehmann. New Eastern Outlook. 15.07.2015.

Mikel Itulain