You are here

Noticias climáticas: Europa: Mr. Hyde (y un poco Dr. Jekyll)

Gasoducto en la costa de Puglia (Italia). LAURE COPS, WOUTER VAN MOL Y BERBER VERPOEST

Europa: Nueva apuesta por el gas

Esta semana, las instituciones europeas no han dejado a nadie indiferente. Comenzaban ya el jueves de la semana pasada, cuando la Comisión incluyó en la lista de Proyectos de Interés Común (PCI) varias decenas de infraestructuras gasísticas, incluyendo tramos del Corredor Sur de Gas (del que hemos hablado en profundidad este mes en La Marea 55) y el gasoducto MidCat (entre España y Francia).  El lunes, además, se publicaba una carta enviada en julio por el comisario de energía y acción climática, Miguel Arias Cañete, y el vicepresidente de la Comisión, Maros Sefcovic, en la que urgían al presidente del Banco Europeo de Inversión, Werner Hoyer, para que el organismo financiero apoyase el Corredor Sur. El BEI considera préstamos de alrededor de 2.000 millones de euros para el varios de los tramos de esta obra, que comunicará Azerbaiyán con el sur de Italia, y que, según varios grupos ecologistas y organizaciones de control financiero, supone un auténtico suicidio energético, económico y climático.

El mismo lunes, la Comisión Europea abrió una investigación sobre las ayudas públicas que el Gobierno español ha concedido al carbón en los últimos diez años. Las subvenciones alcanzarían un total de unos 440 millones de euros y, según sospecha la Comisión, no aportarían ningún incentivo medioambiental, ya que solo exigían que las empresas cumplieran la ley comunitaria. Las ayudas fueron establecidas por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2007 y mantenidas por el de Mariano Rajoy. De hecho, la obsesión española por mantener el carbón como fuente de energía ha sido advertida (y criticada) por la prensa internacional por un simple motivo: No es compatible con el cumplimiento del Acuerdo de París.

Mientras tanto, la Comisión de Energía del Parlamento Europeo está considerando proponer cambios en la normativa que regula el autoconsumo eléctrico, lo que podría dejar en fuera de juego al conocido como “impuesto al sol” del gobierno de Rajoy.

Las promesas de Shell

La petrolera anglo-holandesa Shell ha anunciado que doblará su gasto en renovables, pasando de 1.000 millones a 2.000 millones de euros. Lo malo es que, incluso así, según informa The Guardian, esa cantidad no es gran cosa cuando vemos que la inversión total de la multinacional alcanza los 35.000 millones de euros (de los que entre 6.000 y 8.000 millones serían para perforaciones marinas y extracción de petróleo y gas de shale).

Es curioso que el anuncio de la petrolera llegue la misma semana que un informe de Amnistía Internacional y otras organizaciones pro-Derechos Humanos en el que la acusa de haber fomentado y encubierto torturas y asesinatos policiales en Nigeria durante los años 90.

Y en cualquier caso, no estaría de más que el público tomase las promesas de Shell con una pizca de sano escepticismo. Al menos, eso es lo que sugiere un estudio publicado en octubre en la revista Academy of Management Journal. Según el informe, que ha estudiado a cinco empresas australianas entre 2000 y 2015, las promesas corporativas en cuanto al cambio climático suelen caer en saco roto.

Al calor de Groenlandia

No es lo normal de noviembre para Groenlandia. La gélida isla vio como los termómetros superaban los 4,5 grados centígrados en algunos puntos de su costa noroeste. En esta época del año, lo normal para esas zonas serían unos 15 o 20 grados bajo cero. Además, la increíble lengua de aire caliente ha traído lluvias, lo que, sumado a las temperaturas por encima del punto de congelación, está haciendo que la capa de hielo se derrita estos días, cuando debería estar creciendo.

A pesar de que el aire caliente podría ser pasajero y no puede achacarse directamente al cambio climático, el ascenso del mercurio se ha visto favorecido por la temperatura del mar entre Groenlandia y Canadá, también por encima de la media en varios grados.

No lean Time para saber de cambio climático

Lamentablemente, una de las cabeceras más icónicas del periodismo estadounidense, la revista Time, ha caído en manos del negacionismo climático. Los multimillonarios hermanos Koch, famosos por apoyar a Donald Trump contra viento y marea, han aportado 650 millones de dólares para la compra de Time por el grupo mediático Meredith. La parte de los Koch supone aproximadamente una tercera parte del monto total de la operación.

A pesar de que, según Meredith, estos polémicos inversores no tendrán poder de decisión en el proceso editorial de Time, será raro ver a gente como Bill McKibben en la portada de la revista americana en el futuro cercano.  Los Koch poseen un imperio energético basado en el carbón y otros combustibles fósiles valorado en unos 115.000 millones de euros. Según Greenpeace, han invertido más de 100 millones de dólares desde 1997 en negar el cambio climático.

El campesino peruano contra el gigante alemán

Un tribunal alemán ha admitido a trámite la demanda de un agricultor de la región peruana de Áncash contra el gigante energético RWE. El campesino, Saul Luciano Lliuya, exige a la compañía alemana unos 17.000 euros para proteger su municipio de las inundaciones y riadas, cada vez más frecuentes por el calentamiento global. El Alto Tribunal Regional de Hamm ha considerado que, aunque se obedezca la ley, se es responsable por los daños a la propiedad. RWE, que es responsable de un 0.5% de las emisiones de dióxido de carbono desde el comienzo de la industrialización.

En una nota de prensa, Lliuya ha calificado la decisión como histórica. Según The Guardian, la compañía ha dicho no entender por qué se la culpa a ella de manera individual por hechos concretos.

 

Donación a La Marea

Más en lamarea.com

Read More