You are here

Más de 6.000 activistas por el clima bloquean las mayores minas de carbón de Alemania

Una activista de la coalición Ende Gelände durante una protesta en 2016. Foto: Fabian Melber.

Después de seis días de acciones contra la industria del carbón, los activistas de Ende Gelände han abandonado Erkelenz, en Alemania. Más de 6.000 personas en total han participado en acciones directas de desobediencia civil que han logrado detener por momentos la producción de carbón en las minas de la región de Renania.

El viernes y el sábado los manifestantes bloquearon las vías ferroviarias de acceso a la central de Neurath, una de las más contaminantes del país germano. Los bloqueos se mantuvieron durante nueve horas el viernes y seis el sábado y lograron reducir la capacidad de la planta durante 20 horas. “Hemos alcanzado nuestro objetivo de reducir la productividad de la planta. Hemos ahorrado algo de CO2, y hemos enviado una señal clara de que no aceptaremos esta destrucción”, afirmó Janna Aljets, portavoz del movimiento, en una conversación telefónica con La Marea.

Además de la acción directa, el colectivo organizó talleres, debates y grupos de diálogo con sindicatos y residentes de la zona. “Las conversaciones con los trabajadores de las minas han sido especialmente intensas”, explicó Aljets. “Hemos hablado con ellos sobre el cambio estructural que tendrá que afrontar la región. Nuestras posturas aún están muy lejanas, porque los sindicatos quieren seguir extrayendo carbón hasta 2050, y nosotros exigimos que se detenga la minería inmediatamente”, añadió. Para Aljets, ha sido muy importante aproximarse a los trabajadores para romper estereotipos: “Les hemos demostrado que no somos violentos, que es como se nos estaba representando”.

Renania es la mayor productora europea de carbón de lignito. La gran mayoría de las minas de la zona pertenecen a la eléctrica RWE. Renania produce unas 95 millones de toneladas del mineral al año. Alrededor del 25% de la electricidad de Alemania procede de la combustión de este mineral. La compañía utiliza este carbón para alimentar sus propias centrales térmicas, cuatro de las cuales están en la propia Renania. Según los activistas, entre las cuatro emiten 80 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera al año.

Tercera edición

Este es el tercer año que activistas de todo el mundo se concentran para exigir que se detenga la producción de carbón de lignito, uno de los combustibles fósiles que más contribuyen al incremento del efecto invernadero. En esta ocasión, los organizadores se concentraron en establecer alianzas con otras organizaciones y grupos. “El cambio climático es la mayor crisis social a la que nos vamos a enfrentar, y afectará a todas las demás luchas, así que estamos trabajando juntos”, afirmó Aljets.

Según los organizadores, durante las protestas la policía alemana detuvo a unos 800 manifestantes. Además, Ende Gelände denunció en un comunicado de prensa el ataque de los agentes a los activistas con gas pimienta y porras. Se produjeron denuncias de brutalidad por golpes y patadas en la cara, y al menos cinco personas sufrieron fracturas. “Tan solo hemos hecho sentadas y resistencia pacífica. Encontrarse con esta reacción violenta es decepcionante. Queremos que la policía entienda que no protestamos contra ellos, sino contra la minería de carbón”, pidió la portavoz, que dijo que esperaba que el Partido Verde y el izquierdista Die Linke presentaran quejas en sede parlamentaria.

Los activistas alemanes han llamado a la desobediencia civil masiva el 4 y 5 de noviembre, cuando la ciudad de Bonn (en Renania) acogerá la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas. La reunión, que oficialmente está organizada por Fiji, se celebra en Alemania por las dificultades logísticas que presenta el estado insular.

“En noviembre, las imágenes de los pueblos demolidos y los paisajes devastados por la minería darán la vuelta al mundo”, aseguró Aljets. “Vamos a revelar la hipocresía de la política climática alemana. No es posible proteger el clima sin dejar de extraer carbón”, concluyó.

Donación a La Marea

Más en lamarea.com

Read More

Ende Gelände, la lucha contra las minas alemanas “donde se produce el cambio climático”

Una activista de la coalición Ende Gelände durante una protesta en 2016. Foto: Fabian Melber.

Miles de personas de todo el mundo se darán cita en la región alemana de Renania entre el 24 y el 29 de agosto para ocupar las minas de carbón de esta zona. Durante esos cinco días, la coalición Ende Gelände (frase hecha alemana que significa “hasta aquí y no más”) tratará de detener la producción de combustibles fósiles. Tanto en 2015 como en 2016, las acciones se completaron con éxito, paralizando la actividad mediante la ocupación de las cortas -minas a cielo abierto- y de las vías ferroviarias circundantes. En esta ocasión, la organización espera la presencia de alrededor de 6.000 activistas.

Las minas de Renania son las mayores a cielo abierto de Europa, con una producción de alrededor de 95 millones de toneladas de lignito, un tipo de carbón mineral. Son propiedad de la compañía eléctrica alemana RWE, que utiliza la mayor parte del combustible para generar energía en sus propias plantas. Alrededor del 25% de la electricidad en el país germano procede de esta fuente, una de las más contaminantes en cuanto a emisiones de CO2. Si se tienen en cuenta otras formas de carbón, la proporción aumenta hasta el 40%. Sin embargo, según Ende Gelände, hasta el 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero procede del mineral extraído en Renania. En sus propias palabras, “aquí es donde se produce el cambio climático”.

“El papel de Alemania debe ser eliminar de inmediato el uso del carbón para proteger el clima”, afirma Janna Aljets, portavoz de la organización. Para la activista, Ende Gelände va más allá de un movimiento medioambiental. “El mensaje que queremos transmitir es que no es nada complicado: simplemente vamos y entramos en la mina. Allí, simplemente con nuestros cuerpos, sentándonos, detenemos la producción. La sensación de empoderamiento es increíble”.

Desde que llevaron a cabo su primera acción en 2015, los miembros de Ende Gelände se han convertido en una referencia para la acción directa en la lucha climática. “Hemos aprendido a mantener al grupo unido para conseguir nuestros objetivos. Además, otra lección es que, para detener la producción, no es imprescindible detener la mina. Ahora sabemos que hay otras infraestructuras que podemos bloquear, como las vías del tren. Este año vamos a intentar combinar las dos tácticas” afirma Aljets.

En años anteriores, algunos participantes en las acciones de Ende Gelände fueron acusados oficialmente de intrusión, una falta en la legislación alemana, pero ninguno ha sido condenado por el momento. Según fuentes de la organización, en 2015 se vivieron episodios de violencia con la policía y la seguridad privada contratada por RWE, la empresa extractivista. Sin embargo, en 2016 los manifestantes no encontraron apenas resistencia. “Hubo una reacción social contra los ataques de la policía, y se dieron cuenta de que no podían pararnos de ninguna manera, así que adoptaron una estrategia menos violenta.”, dice Aljets.

Ende Gelände se define como una “coalición entre movimientos anti-carbón y anti-nucleares”. Se formó en 2015 con el objetivo de usar la desobediencia civil como arma en la lucha contra el cambio climático. La organización, además, considera el anticapitalismo y la lucha contra el patriarcado y el racismo como inseparables de la causa por la justicia climática. La coalición pone énfasis en la formación, y organiza talleres y seminarios para personas que nunca han participado en acciones de este tipo.

Durante la acción de este año, Ende Gelände será retransmitido en directo por el grupo de documentalistas suecos Troja Scenkonst.

Donación a La Marea

Más en lamarea.com

Read More