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Ver Marruecos

Lengua oficial:
Árabe y lenguas berebere
Tipo de gobierno:
Monarquía constitucional
Máximo mandatario:
Mohamed VI
Población:
35,3 millones de personas
Moneda:
Dirham marroquí
PIB: 93.635 millones de euros (2016)
Puesto Índice de Desarro…

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Datos escandalosos sobre la Frontera Sur (que no escandalizan al Estado)

Una nueva avalancha. Dos mujeres más muertas. Y las autoridades continúan mirando para otro lado. A veces, negando u obviando la realidad. Otras, vulnerando directamente los derechos humanos. El caso de las porteadoras, mujeres que llevan pesadas mercancías que cargan durante horas sobre su espalda y aguantan colas, avalanchas y empujones, representa una de las cuestiones más escandalosas en la frontera de Ceuta y Melilla.  Según el informe audiovisual #DDHHFronteraSur, hacia el restablecimiento de la legalidad, realizado por Irídia – Centro por la Defensa de los Derechos Humanos, Fotomovimiento y Novact, estas mujeres marroquíes, de en­tre 35 y 60 años, tienen un sa­la­rio que os­ci­la en­tre los tres y los cinco eu­ros por bul­to.

“La vio­len­cia po­li­cial a am­bos la­dos de la fron­te­ra es una de las que­jas re­cu­rren­tes tan­to de las por­tea­do­ras como de las per­so­nas que tra­ba­jan en la zona. Es ha­bi­tual que vean sus bul­tos ras­ga­dos o re­qui­sa­dos, y que se en­fren­ten a si­tua­cio­nes de vio­len­cia ver­bal y fí­si­ca. La ges­tión de los pa­sos se rea­li­za por los po­li­cías que no es­tán pre­pa­ra­dos para di­cho tra­ba­jo, que re­quie­re ca­pa­ci­dad de diá­lo­go y me­dia­ción”, denuncia el informe.

El documento calcula que unos 50.000 tra­ba­ja­do­res trans­fron­te­ri­zos, entre ellos las porteadoras, cru­zan a dia­rio. En la siguiente infografía destacamos otros datos igualmente escandalosos de la Frontera Sur, donde se siguen produciendo también las denominadas devoluciones en caliente, legalizadas por el Gobierno.

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El espionaje de Marruecos soborna a policías franceses de la lucha antiterrorista

Estado de emergencia en Francia tras los atentados terroristas en París en 2015.

El Gobierno de Marruecos compró la voluntad de agentes de la policía francesa para obtener ficheros S, calificados de alto secreto y que contienen información confidencial y sensible principalmente sobre personas bajo investigación por su posible relación con el yihadismo y el espionaje extranjero, según desveló en exclusiva el diario Libèration.

Las autoridades galas han confirmado que llevan meses investigando este asunto, con la atención puesta sobre Charles D., capitán de policía desde 2014 en el Aeropuerto de Orly, el segundo más grande de París, que se sospecha suministró entre 100 y 200 de estos ficheros de alto secreto a un agente marroquí, de forma ilegal y a cambio de dinero en efectivo y viajes de lujo a Marruecos y Angola con todos los gastos pagados. Este agente, de 59 años, estaba al frente de un equipo de siete policías de fronteras dedicados a la lucha antiterrorista y la vigilancia del aeropuerto. De momento el gobierno marroquí no se ha pronunciado al respecto.

Portada del diario francés Libèration, 5 de septiembre de 2017.Un tribunal de Cretéil (municipio de la región parisina) mantiene bajo arresto al agente desde el pasado 31 de mayo, acusado de corrupción y violación del secreto profesional, así como a Driss A., un empresario de origen marroquí que supuestamente ejerció de intermediario entre el policía y el agente secreto de Marruecos. Según explica Libèration, Driss A. ocupa un cargo directivo en la empresa de vigilancia privada ICTS, responsable de la seguridad del aeropuerto de Orly. La instrucción del caso revela que el agente Charles D., de origen congoleño, ya había tenido problemas al frente de una división de inmigración y seguía las órdenes del empresario Driss A., a quien llamaba “señor director”. El gran volumen de llamadas telefónicas entre el policía y el empresario al servicio del servicio secreto marroquí da cuenta de la estrecha relación entre ambos.

El agente secreto marroquí que completa la ecuación es Mohamed B., sospechoso de ser el receptor de los documentos secretos que Charles D. facilitaba a Driss A. “Empecé a hacerlo tras los eventos del Bataclan. Le doy una media de dos o tres [ficheros S] cada semana”, reconoció el policía detenido a los investigadores, según la instrucción del caso a la que tuvo acceso Libèration. Charles D. reconoció los cargos que le imputan y explicó que lo hacía para que las autoridades marroquíes pudieran vigilar a sospechosos yihadistas a su regreso a Marruecos. A la pregunta de por qué Marruecos no solicitaba esa información por canales oficiales y legales, el agente de policía respondió que “no había confianza porque había tensiones entre Francia y Marruecos”.

El abogado de Charles D., Blandine Russo, utilizó los atentados de Barcelona para argumentar a favor del agente de policía. “Los atentados en España fueron cometidos por marroquíes, lo que prueba la importancia de la cooperación con los secvicios secretos del Reino [de Marruecos]”, explicó el letrado. La policía francesa investiga también ingresos en efectivo y sin declarar, entre ellos uno de 10.000 euros, en la cuenta bancaria del agente Charles D.

Los investigadores pudieron saber que esta filtración de documentos al espionaje marroquí comenzó en 2015 y no se limitó a ficheros S relativos de personas relacionadas con el islamismo radical. Entre los papeles hallados en casa de Driss A. había información sobre altos cargos argelinos, incluidos dos ministros, así como documentos de la embajada argelina.

Este no es el único encontronazo entre los servicios secretos de Marruecos y las autoridades francesas. En febrero de 2014 la Justicia gala ordenó detener a Abdelatif Hamouchi, jefe de la Dirección General de Supervisión del Territorio (DGST, servicio secreto marroquí), acusado de torturar a dos marroquíes y un saharaui en territorio francés. Hamouchi se encontraba en la embajada de Marruecos en París, pero logró huir en un episodio digno de película de acción. El rey de Marruecos, Mohamed VI, se tomó el episodio como una afrenta personal y, ante la negativa del entonces presidente François Hollande de intervenir ante los jueces en favor de Hamouchi, decidió cortar toda la cooperación judicial y en materia de espionaje con las autoridades galas.

Un año después, en enero de 2015, un grupo de yihadistas atentó contra la redacción del semanario Charlie Hebdo. Tras ese ataque, Hollande decidió normalizar a toda costa el intercambio de información antiterrorista de Francia con Marruecos. Para ello, concedió a Hamouchi la medalla de Oficial de la Legión de Honor, la máxima condecoración de la República francesa.

Durante el año en que Marruecos se negó a cooperar con Francia en la lucha antiterrorista tras el episodio de Hamouchi, el Ministerio del Interior español concedió a Hamouchi la Cruz honorífica al Mérito de la Policía.

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Marruecos condena a los presos políticos saharauis de Gdeim Izik

El Tribunal de Apelación de la localidad marroquí de Salé ha condenado a los presos políticos saharauis de Gdeim Izik a penas que van desde los dos años de cárcel a la condena perpetua. El Tribunal Supremo marroquí había anulado una anterior sentencia dictada por la justicia militar, de 20 años a perpetuidad, por falta de pruebas y ante una oleada de protestas internacionales.

La historia se remonta a finales de 2010, cuando más de 20.000 saharauis residentes en el Sáhara Occidental ocupada por Marruecos erigieron sus haimas a 15 kilómetros de El Aaiún y crearon un campamento protesta bautizado como “Dignidad” (Gdeim Izik) para protestar contra las malas condiciones de vida y la discriminación laboral que sufre la población autóctona de la antigua provincia española. Cuando las autoridades marroquíes enviaron a la policía y el ejército a desmantelar el campamento, los saharauis enarbolaron consignas independentistas y se iniciaron los enfrentamientos violentos en los que murieron 11 gendarmes y dos saharauis. En aquel momento, Marruecos expulsó del territorio a todos los periodistas.

El campamento Gdeim Izik fue el precursor de la Primavera Árabe, según varios analistas y pensadores, incluido Noam Chomsky, y el episodio más violento entre marroquíes y saharauis desde que el Frente Polisario y Rabat firmaron el alto el fuego en 1991 para organizar un referéndum de autodeterminación que dirima el futuro del último territorio africano pendiente de descolonización y cuya soberanía, en términos legales, sigue correspondiendo a España.

En diciembre de 2016 se reabrió el caso por la vía civil, con una primera vista que duró seis horas y que estuvo plagada de momentos de tensión. Aquella sesión fue aplazada por orden del juez después de que los imputados y sus familiares esgrimieran lemas a favor del referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental.

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Dos soldados marroquíes condenados a cadena perpetua por ayudar a saharauis

Hombre saharaui con turbante cerca del campamento de refugiados de Dajla, Tindouf. Foto: José Bautista.

El Tribunal Militar de Rabat ha condenado a cadena perpetua a dos soldados del Ejército marroquí por “incorporarse al enemigo” e incurrir en delitos de alta traición al ayudar a que civiles saharauis huyeran hacia los campos de refugiados de Tindouf, situados al sur de Argelia y gestionados por el Frente Polisario.

Según la información del diario local Assabah y que difundió la Agencia EFE, los militares, con rango de sargento y sargento primero, están destinados en Bir Ganduz, en la zona sur del Sáhara Occidental. El Tribunal Militar de Rabat afirma, además, que estos soldados son culpables de “incitar a la incorporación a grupos rebeldes”, en alusión al Frente Polisario, considerado grupo terrorista en el Reino de Marruecos. Los condenados fueron espiados durante varios meses por la Gendarmería Militar, que finalmente los arrestó en marzo. Entre las pruebas aportadas por este cuerpo de policía político-militar hay mensajes de redes sociales que los soldados condenados enviaron a “partes cercanas al enemigo fuera del territorio nacional”, así como banderas de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

En 1975, tras la fugaz salida de España de la provincia del Sáhara Occidental ordenada por el entonces príncipe en funciones Juan Carlos de Borbón, Marruecos y Mauritania se anexionaron el territorio y dieron comienzo a una guerra que se prolongó 16 años. En 1991 Marruecos y el Frente Polisario, representante oficial del pueblo saharaui, firmaron el alto el fuego e iniciaron conversaciones en aras a un referéndum de descolonización organizado por Naciones Unidas que hasta el día de hoy no se ha celebrado.

Actualmente la población saharaui vive dividida entre los territorios ocupados por Marruecos y los campamentos de refugiados de Tindouf, Argelia. En junio el expresidente de Alemania Horst Köhler asumió la responsabilidad de desbloquear esas negociaciones después de que en 2016 se vivieran varios sucesos que estuvieron a punto de poner fin a la paz entre ambas partes. Actualmente entre los principales puntos de fricción de Marruecos y el Frente Polisario están los acuerdos comerciales con la Unión Europea y el macrojuicio contra 24 saharauis por las protestas de Gdeim Izik, entre otros.

El juicio contra los soldados marroquíes que ayudaron a ciudadanos saharuis no contó con la presencia de periodistas internacionales. La labor informativa es especialmente compleja en los asuntos relacionados con el conflicto saharaui, así como en el territorio del Sáhara Occidental bajo control marroquí. En 2016 la policía alauí expulsó a almenos 100 extranjeros de la antigua colonia española, según la Agencia EFE.

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Mujeres rifeñas, el “Ramadán negro” y jaque al rey


Por Nazanin Armanian

Nawal Benaisa, de 36 años, que hasta hace poco era ama de casa, esposa de un taxista y madre de cuatro hijos, hoy es una de los dirigentes de Al Hirak “Movida” rifeña por reformas sociales, que megafonía en mano está quitando el sueño al régimen de Marruecos.

Otra mujer, Siliya Ziani, cantante y universitaria de 23 años se ha convertido en la primera detenida entre cerca de 300 hombres arrestados durante las últimas manifestaciones del “Ramadán negro”. Las imágenes de jóvenes heridos y ensangrentados difundidas por las redes sociales son muestras de una brutal represión policial. Con una gran cacerolada, golpeando ollas y sartenes, las rifeñas anuncian su decidida entrada en la escena política y social.
La ciudad portuaria de Rif está viviendo un apasionante movimiento social. La chispa del profundo descontento de los rifeños por su exclusión de los planes del desarrollo la encendió la terrible muerte del pescador Mohssine Fikri, el 28 de octubre del 2016, cuando intentaba rescatar varios kilos del pescado “pez espada” incautados por la policía y tirados a un camión triturador de basura. Mientras el negocio de éste especie está protegido, la oligarquía gobernante le niega el derecho de sobrevivir a los trabajadores y los pobres del país.

La negligencia del gobierno en atender la petición inicial de los vecinos, que consistía en abrir una investigación sobre el incidente, condujo a los rifeños a profundizar sus demandas: el fin de la discriminación y el subdesarrollo a los que están sometidos. Faltaba un segundo incidente para que, a demás, estas demandas seas ampliadas y arrastren a decenas de miles de hombres y mujeres a las calles: la detención del líder del movimiento Naser Zafzafi el 29 de mayo, en pleno mes de Ramadán, por reprochar al imán de una mezquita que tachaba a los manifestantes de alborotadores y separatistas. Está acusado de “atentar contra la seguridad del estado”. Esta nueva torpeza del poder, por creer que al descabezar el movimiento, acabaría con el “problema”, le ha generado a los oligarcas un desafío mayor: la entrada masiva de las mujeres en el escenario, esta mitad de la sociedad que con su resignación y religiosidad mantenían la estabilidad de la monarquía arcaica del país. Y aunque estas mujeres coreasen consignas de interés general que no feministas y en pro de sus propios derechos, el golpe asestado al sistema de opresión misógino-capitalista del rey Mohammad VI es irreparable. 
Una rebelión laica en el mes de Ramadán
Ahora, la región productora de migrantes, víctimas del desempleo, pobreza y la ‘hogra’ (el desprecio) en sus movilizaciones sin precedentes exige respeto, infraestructuras -centros académicos, carreteras, teatro, biblioteca, museo, hospital-, y una autonomía administrativa para atender sus necesitadas. El régimen acusa a Al Hirak del independentismo y de ser financiados por el Frente Polisario y por Argelia para desacreditarlo y poder aplastarlo.
La familia gobernante gestiona un capitalismo de subdesarrollo, que deja de a grandes sectores de la población en la pobreza, mientras recibe de Europa y EEUU gratificaciones por retener a la gente desesperada que huye de miseria y de guerras a Europa.  Así, Rabat presenta cualquier movimiento progresista como una amenaza a los intereses del Occidente con el fin de recibir apoyo para hundirlo. La supuesta lucha contra el Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQIM), contra el “yihadismo” , inmigrantes,  refugiados y traficantes de droga, sirven de pretexto para desviar la atención del mundo de los problemas internos del país, y vincular  la lucha de millones de trabajadores por la justicia social con la delincuencia. 
En Rif, el analfabetismo alcanza al 60% de las mujeres (en todo el país, al 45%). La inexistencia de escuelas segundarias en muchos pueblos, los altos costos de la educación que la convierte en un lujo, o la creencia en  que invertir en la educación de niñas es un gasto innecesario ya que pronto se convertirán en ama de casa, son motivos de este alto índice. En países como Libia (antes del ataque de la OTAN) el alfabetismo era el cien por cien, y en Túnez  es del 97 %. Marruecos ocupa el puesto número 123 entre 188 países en el Índice del Desarrollo Humano del 2016 (España, el 27)
La Sharia se sigue aplicando, negando a las madres e incluso las viudas la tutela de los hijos, y les retira la custodia si una divorciada vuelve a casarse, salvo si el hijo es enfermo o discapacitado, y no para hacerle un favor a ella, sino al ex marido. También la ley obligó en 2012 a Safae de 14 años a ser casada con su violador, para que éste se libre de la cárcel, y eso a pesar de que el feminismo marroquí ha conseguido desacralizar Modawana, el Estatuto de la Mujer.
Aquí, al igual que en el resto de los países “musulmanes” los ciudadanos se movilizan y se juegan la vida por una vida “material” digna que no por mayor presencia de la religión en sus vida como afirman algunos analistas.
La “Primavera” de papel de Marruecos
Las protestas actuales en Alhucemas son la continuación de las que sucedieron en 2011-2012 en todo el país exigiendo justicia social, una monarquía parlamentaria y separación de poderes. Estas demandas fueron rechazadas y el régimen monárquico, con el fin de contener al movimiento progresista, entregó el gobierno a las fuerzas islamistas, hostiles a la república (el sistema político del Islam es el califato), a la igualdad de derechos y la liberación de la mujer, y contrarias a un sistema de producción y distribución de los recursos que ponga fin a los privilegios de unas clases sobre otras, establecidos por el mismísimo creador.
Eso sí, aprobó una ley contra el acoso sexual a la mujer, -una verdadera epidemia que las impide la libre circulación por el espacio público (ir a trabajar, a la escuela, a pasear)-, mientras en su intento de restaurar la era pre-moderna el gobierno recurre a la milenaria táctica de alinear a las mujeres, y les exige enfrentarse con “honor” a la tentación “natural” de los hombres, con su velo y su pudor, como  se había hecho durante siglos. De hecho ha sido gracias a que la Movida empezara en el mes sagrados de Ramadán (mes de contención de los instintos básicos) las mujeres pudieron  salir a las calles. 
Fatima Mirnisi fue una de las voces sutiles de esta apología a un inexistente poder de las mujeres en la era de la lapidación y la quema de brujas en Oriente. Hoy hay más mujeres cubiertas que los últimos años del siglo pasado, igual que se ha disparado la pedofilia camuflada bajo el nombre del matrimonio infantil de niñas, incluso las menores de 14 años
Frente al oscurantismo feminizado, están el feminismo de activistas como Fatna El Bouih (1955), presa política durante cinco años por ser comunista, quien otorga prioridad a la alfabetización de la mujer, a sus organizaciones independientes y una mayor presencia activa de ellas en la política, o de Zohra Koubia, presidenta de Foro de las Mujeres que advierte del avance del islamismo, y también de la masiva inmigración de los hombres del Rif, que deja a cargo de la mujer el cuidado de los hijos y tareas domesticas, dificultando su emancipación.
Hoy, las mujeres de Rif no sólo se han hecho visibles ante el poder, sino que se preparan para liderar los cambios. 
¡Sin las mujeres no habrá revolución, y sin plantear y cumplir sus demandas por la igualdad  y libertad cualquier revolución fracasará!
Fuente:
El Publico.

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Mujeres rifeñas, el “Ramadán negro” y jaque al rey


Por Nazanin Armanian

Nawal Benaisa, de 36 años, que hasta hace poco era ama de casa, esposa de un taxista y madre de cuatro hijos, hoy es una de los dirigentes de Al Hirak “Movida” rifeña por reformas sociales, que megafonía en mano está quitando el sueño al régimen de Marruecos.

Otra mujer, Siliya Ziani, cantante y universitaria de 23 años se ha convertido en la primera detenida entre cerca de 300 hombres arrestados durante las últimas manifestaciones del “Ramadán negro”. Las imágenes de jóvenes heridos y ensangrentados difundidas por las redes sociales son muestras de una brutal represión policial. Con una gran cacerolada, golpeando ollas y sartenes, las rifeñas anuncian su decidida entrada en la escena política y social.
La ciudad portuaria de Rif está viviendo un apasionante movimiento social. La chispa del profundo descontento de los rifeños por su exclusión de los planes del desarrollo la encendió la terrible muerte del pescador Mohssine Fikri, el 28 de octubre del 2016, cuando intentaba rescatar varios kilos del pescado “pez espada” incautados por la policía y tirados a un camión triturador de basura. Mientras el negocio de éste especie está protegido, la oligarquía gobernante le niega el derecho de sobrevivir a los trabajadores y los pobres del país.

La negligencia del gobierno en atender la petición inicial de los vecinos, que consistía en abrir una investigación sobre el incidente, condujo a los rifeños a profundizar sus demandas: el fin de la discriminación y el subdesarrollo a los que están sometidos. Faltaba un segundo incidente para que, a demás, estas demandas seas ampliadas y arrastren a decenas de miles de hombres y mujeres a las calles: la detención del líder del movimiento Naser Zafzafi el 29 de mayo, en pleno mes de Ramadán, por reprochar al imán de una mezquita que tachaba a los manifestantes de alborotadores y separatistas. Está acusado de “atentar contra la seguridad del estado”. Esta nueva torpeza del poder, por creer que al descabezar el movimiento, acabaría con el “problema”, le ha generado a los oligarcas un desafío mayor: la entrada masiva de las mujeres en el escenario, esta mitad de la sociedad que con su resignación y religiosidad mantenían la estabilidad de la monarquía arcaica del país. Y aunque estas mujeres coreasen consignas de interés general que no feministas y en pro de sus propios derechos, el golpe asestado al sistema de opresión misógino-capitalista del rey Mohammad VI es irreparable. 
Una rebelión laica en el mes de Ramadán
Ahora, la región productora de migrantes, víctimas del desempleo, pobreza y la ‘hogra’ (el desprecio) en sus movilizaciones sin precedentes exige respeto, infraestructuras -centros académicos, carreteras, teatro, biblioteca, museo, hospital-, y una autonomía administrativa para atender sus necesitadas. El régimen acusa a Al Hirak del independentismo y de ser financiados por el Frente Polisario y por Argelia para desacreditarlo y poder aplastarlo.
La familia gobernante gestiona un capitalismo de subdesarrollo, que deja de a grandes sectores de la población en la pobreza, mientras recibe de Europa y EEUU gratificaciones por retener a la gente desesperada que huye de miseria y de guerras a Europa.  Así, Rabat presenta cualquier movimiento progresista como una amenaza a los intereses del Occidente con el fin de recibir apoyo para hundirlo. La supuesta lucha contra el Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQIM), contra el “yihadismo” , inmigrantes,  refugiados y traficantes de droga, sirven de pretexto para desviar la atención del mundo de los problemas internos del país, y vincular  la lucha de millones de trabajadores por la justicia social con la delincuencia. 
En Rif, el analfabetismo alcanza al 60% de las mujeres (en todo el país, al 45%). La inexistencia de escuelas segundarias en muchos pueblos, los altos costos de la educación que la convierte en un lujo, o la creencia en  que invertir en la educación de niñas es un gasto innecesario ya que pronto se convertirán en ama de casa, son motivos de este alto índice. En países como Libia (antes del ataque de la OTAN) el alfabetismo era el cien por cien, y en Túnez  es del 97 %. Marruecos ocupa el puesto número 123 entre 188 países en el Índice del Desarrollo Humano del 2016 (España, el 27)
La Sharia se sigue aplicando, negando a las madres e incluso las viudas la tutela de los hijos, y les retira la custodia si una divorciada vuelve a casarse, salvo si el hijo es enfermo o discapacitado, y no para hacerle un favor a ella, sino al ex marido. También la ley obligó en 2012 a Safae de 14 años a ser casada con su violador, para que éste se libre de la cárcel, y eso a pesar de que el feminismo marroquí ha conseguido desacralizar Modawana, el Estatuto de la Mujer.
Aquí, al igual que en el resto de los países “musulmanes” los ciudadanos se movilizan y se juegan la vida por una vida “material” digna que no por mayor presencia de la religión en sus vida como afirman algunos analistas.
La “Primavera” de papel de Marruecos
Las protestas actuales en Alhucemas son la continuación de las que sucedieron en 2011-2012 en todo el país exigiendo justicia social, una monarquía parlamentaria y separación de poderes. Estas demandas fueron rechazadas y el régimen monárquico, con el fin de contener al movimiento progresista, entregó el gobierno a las fuerzas islamistas, hostiles a la república (el sistema político del Islam es el califato), a la igualdad de derechos y la liberación de la mujer, y contrarias a un sistema de producción y distribución de los recursos que ponga fin a los privilegios de unas clases sobre otras, establecidos por el mismísimo creador.
Eso sí, aprobó una ley contra el acoso sexual a la mujer, -una verdadera epidemia que las impide la libre circulación por el espacio público (ir a trabajar, a la escuela, a pasear)-, mientras en su intento de restaurar la era pre-moderna el gobierno recurre a la milenaria táctica de alinear a las mujeres, y les exige enfrentarse con “honor” a la tentación “natural” de los hombres, con su velo y su pudor, como  se había hecho durante siglos. De hecho ha sido gracias a que la Movida empezara en el mes sagrados de Ramadán (mes de contención de los instintos básicos) las mujeres pudieron  salir a las calles. 
Fatima Mirnisi fue una de las voces sutiles de esta apología a un inexistente poder de las mujeres en la era de la lapidación y la quema de brujas en Oriente. Hoy hay más mujeres cubiertas que los últimos años del siglo pasado, igual que se ha disparado la pedofilia camuflada bajo el nombre del matrimonio infantil de niñas, incluso las menores de 14 años
Frente al oscurantismo feminizado, están el feminismo de activistas como Fatna El Bouih (1955), presa política durante cinco años por ser comunista, quien otorga prioridad a la alfabetización de la mujer, a sus organizaciones independientes y una mayor presencia activa de ellas en la política, o de Zohra Koubia, presidenta de Foro de las Mujeres que advierte del avance del islamismo, y también de la masiva inmigración de los hombres del Rif, que deja a cargo de la mujer el cuidado de los hijos y tareas domesticas, dificultando su emancipación.
Hoy, las mujeres de Rif no sólo se han hecho visibles ante el poder, sino que se preparan para liderar los cambios. 
¡Sin las mujeres no habrá revolución, y sin plantear y cumplir sus demandas por la igualdad  y libertad cualquier revolución fracasará!
Fuente:
El Publico.

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Un alemán para solucionar el conflicto del Sáhara Occidental

Horst Köhler

Naciones Unidas quiere dar un nuevo impulso a la solución del conflicto sobre el Sáhara Occidental con el nombramiento de un peso pesado político como Enviado Personal del Secretario General de la ONU a la zona. Será el expresidente de la República Federal de Alemania, Horst Köhler, cuyo nombre ya sonaba después de la dimisión del diplomático estadounidense Christopher Ross en marzo pasado. A falta de la confirmación oficial, el gobierno de Marruecos y el Frente Polisario han aprobado la elección del alemán por el nuevo jefe de la UNO, el portugués António Guterres, según informaron varias agencias.

Tras ocho años en el cargo, Ross se había ganado la dura oposición del gobierno de Rabat. Köhler ha demostrado un notable interés por África durante su tiempo como director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque no ha transcendido su posición sobre la situación en el Sáhara Occidental, la colonia española que fue ocupada por Marruecos en 1975.

El expresidente alemán, de 74 años, llegó tarde al mundo de la diplomacia internacional. Ese economista y politólogo pasó la mayor parte de su carrera en las finanzas públicas. Tras pasar por varias administraciones en Alemania fue secretario de Estado de Hacienda en el gobierno de Helmut Kohl en los 1990, y se hizo militante de la Unión Democristiana (CDU) del canciller. Formó parte del equipo negociador del Tratado de Maastricht que creó la unión monetaria. Luego fue presidente de la patronal de las cajas de ahorro alemanes y del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo.

En 2000, el canciller socialdemócrata Gerhard Schröder logró que Köhler fuese nombrado director general del FMI. Durante estos años, hizo varios viajes a países africanos y se apuntó a la campaña para erradicar la pobreza encabezada por el cantante de U2, Bono. El músico irlandés dijo de Köhler que era uno de los dirigentes internacionales que más se involucraban con África.

Tras finalizar su mandato en 2004, la canciller democristiana Angela Merkel le propuso para presidente de la República, un cargo más simbólico que de poder real. Fue reelegido para un segundo mandato pero dimitió en marzo de 2010 por la gran polémica que había suscitado una entrevista suya durante una visita a las tropas alemanas en Afganistán en la que aparentemente justificaba que estas misiones militares también perseguían motivos comerciales.

“Mi impresión es que nos estamos dando cuenta en nuestra sociedad de que un país del tamaño del nuestro, con su orientación hacia el comercio exterior y por ello dependencia del comercio exterior, debe saber que, en casos extremos, también hace falta la intervención militar para proteger nuestros intereses, por ejemplo rutas de comercio libres o evitar la inestabiliad regional que tendría un impacto negativo en nuestras oportunidades para el comercio, los puestos de trabajo e ingresos”, dijo el presidente alemán.

En los últimos años, Köhler ha participado en gremios de la ONU. Además, este alemán que nació en un pueblo que hoy es Polonia es asesor internacional de Kulczyk Investments, la sociedad que gestiona el patrimonio de una de las familias más ricas de este país de Europa del Este.

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La dignidad y el desierto

Campamento de Dajla I La Marea

Este texto está elaborado a partir de reflexiones conjuntas con otros miembros de la comisión sanitaria de APSS con que viajé a los campamentos.

Breve historia de la indignidad para con el pueblo saharaui

En el sudoeste argelino, cerca de Tinduf, alrededor de 200.000 refugiados saharauis sobreviven en cinco campamentos desde hace más de 40 años. Son los supervivientes y los descendientes de la huida posterior a la ocupación del Sáhara Occidental por parte del Estado marroquí. Cabe recordar que esta huida por el desierto fue dificultada por los frecuentes ataques militares con armamento convencional y químico del ejército de Marruecos, sin olvidar los cientos o miles de desapariciones forzadas efectuadas por el gobierno marroquí.

El enquistado conflicto del Sáhara Occidental es responsabilidad, en gran medida, de la falta de firmeza del gobierno español desde los últimos días de Franco hasta la actualidad. De hecho, el Sáhara Occidental es el último territorio por descolonizar que queda en África. Según Naciones Unidas, la potencia colonizadora continúa siendo España; es, por tanto, la responsable del proceso de descolonización de este territorio. Continúa pendiente el referéndum de autodeterminación acordado por Marruecos y el Frente Polisario en 1991, solución avalada por la ONU y obviada por la comunidad internacional.

La fragilidad actual de los campamentos saharauis

Esta primavera he tenido la oportunidad de estar en los campamentos saharauis en una comisión sanitaria con APSS, una pequeña asociación catalana. Pude comprobar que su población sobrevive gracias a la ayuda internacional de multitud de ONG y de —la allá a menudo cuestionada— ACNUR. Las ayudas internacionales que reciben son cada vez más escasas, lo cual aumenta aún más la fragilidad de la población refugiada. El enquistamiento y la pérdida de actualidad del conflicto estarían llevando a una disminución progresiva de la ayuda humanitaria.

Las remesas exteriores de familiares saharauis (y de las familias no saharauis) con las que han establecido vínculos, por ejemplo, mediante los programas de vacaciones en paz conforman otra parte muy importante de la economía de los campamentos, así como el establecimiento de pequeños negocios (tiendas de comida, de electrodomésticos y móviles, ropa, reparaciones…) y las corruptelas en que participan algunas personas. Desgraciadamente, todas estas formas actuales de subsistencia llevan a búsquedas individuales de solventar las necesidades básicas y a diferencias sociales cada vez más marcadas entre los refugiados.

Estas personas viven en un territorio cedido por el gobierno de Argel, en el que las posibilidades para desarrollar actividades de economía productiva, más allá del pastoreo de dromedarios, cabras y ovejas, son bastante escasas. Todo esto ha llevado a que gran cantidad de ellas, a menudo con formación universitaria, se habitúe a vivir sin realizar trabajos productivos. Esta habituación al asistencialismo lo fomentamos las personas que visitamos los campamentos: lo comprobamos en pequeños detalles como que los niños nos pidieran con frecuencia caramelos o incluso euros. Quienes realizamos tareas de ayuda humanitaria debemos reflexionar sobre las contradicciones en las que caemos, como ocurrió en mi caso: di caramelos y dulces a los niños y adultos mientras participaba en una acción sanitaria para el control de la diabetes.

Respecto a mi anterior visita hace seis años, tengo la sensación de que una parte probablemente minoritaria pero quizá cada vez mayor de la población saharaui está adoptando estéticas y maneras del integrismo islámico. Esta preocupante tendencia la encontramos más entre gente joven, incluso recién llegada de sus estudios en Cuba. De aumentar, esta moda puede aislar a una población acogedora y tradicionalmente abierta al mundo, al espantar la cooperación.

Una población que era nómada hasta hace sólo 50 años se ha ido sedentarizando y consolidando su residencia en esta región argelina, especialmente seca y calurosa. Por ejemplo, en los últimos años ha llegado la electricidad de forma generalizada, así como Internet. Asimismo, a raíz de las lluvias torrenciales de octubre de 2015, muchas casas reconstruidas y construidas ex-novo están utilizando el cemento en mayor o menor medida (en función del dinero que la familia puede invertir). Así, se sedentarizan aún más alojamientos que tenían vocación de provisionalidad, hasta regresar a la tierra anhelada. Al mismo tiempo, los pocos recursos económicos de que disponen las familias refugiadas pueden verse colapsados el día en que el gobierno de Argel deje de regalarles la electricidad y tengan que pagarla.

La dignidad y el desierto

Pese a todas estas dificultades, la población saharaui refugiada me mostró la dignidad de saber vivir en el desierto y de querer volver a su tierra sin la amenaza constante a sus derechos humanos que padecen los que viven en los territorios ocupados por Marruecos. Los saharauis han construido y consolidado su identidad nacional en menos de 50 años, con valores internacionalistas y de solidaridad.

Recibí de ellos la generosidad y la hospitalidad de quienes saben de la importancia de la solidaridad para sobrevivir en un territorio tan inhóspito como es el desierto.

Me transmitieron la paciencia de continuar viviendo allá con esperanza, si bien percibí el riesgo de continuar sobreviviendo sine die de la asistencia internacional, en un territorio que no es el suyo, desierto de posibilidades de economía productiva más allá del pastoreo. Dicha esperanza puede, por tanto, ir truncándose en desidia y apatía.

Admiré su tenacidad de haber construido ciertos servicios educativos, sanitarios y sociales, pese a la precariedad y las grandes dificultades para mantener a largo plazo lo que construyen. En una parte significativa, dichos servicios se han desarrollado gracias a la solidaridad de los pueblos (español, italiano…) y a la formación de varias generaciones saharauis en el exterior (Cuba, Argelia, Libia…).

Visitar los campamentos es un aprendizaje humano inolvidable. Allá he aprendido un poco del lenguaje de la gente del desierto, que tiene semántica de persistencia, fonética de orgullo y gramática de calma.

Donación a La Marea

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