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El tiempo que está por venir

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Octubre de 2017. Temperaturas que superan los 30 grados en la mayoría de ciudades españolas. Semanas enteras sin ver una sola gota de lluvia. Pantanos bajo mínimos. Cosechas que se adelantan. A 1.700 kilómetros de distancia, en la ciudad alemana de Bonn, del 6 al 17 de noviembre, se celebrará la conocida como Conferencia de las Partes, la COP23, patrocinada por la automovilística BMW y la empresa de paquetería y logística DHL, algo que ya pasó en París (2016) con Nissan e Ikea, y en Marrakech (2017) con BNP-Paribas, el banco que financia grandes proyectos de extracción minera.

Bonn acoge una cumbre que no ha levantado grandes expectativas a la espera de la que tendrá lugar el año que viene en la ciudad polaca de Katowice, donde los países que firmaron el Acuerdo de Parísdeberán revisar sus compromisos de reducción de emisiones de gases contaminantes. Hasta entonces, desde el movimiento ecologista ya se escuchan voces que alertan de que los compromisos firmados hasta el momento se muestran “insuficientes” y confían en que la próxima década se tomen medidas para salvar el futuro del planeta más allá de 2030. Precisamente para ese año, Europa se ha comprometido a reducir sus gases de efecto invernadero en un 26% respecto a 2005. Asimismo, del total de la energía consumida, al menos el 27% deberá proceder de fuentes renovables, y la eficiencia energética tendrá que mejorar otro 27% respecto a la situación actual. Florent Marcellesi, eurodiputado de Equo, cree que de la reunión alemana deberían salir más acciones concretas que pongan en práctica el citado Acuerdo de París, y apela a que cada Estado haga una revisión más ambiciosa de sus compromisos. Por otro lado, destaca que es el momento de actuar desde el ámbito local y “dar más relevancia a nuevos actores de la lucha contra el cambio climático, como las ciudades del cambio o la ciudadanía energética”.

Alemania acogió la primera conferencia de las Partes de la CMNUCC (COP1) hace 22 años. Desde entonces, se han firmado acuerdos vinculantes como el de París y Kyoto. Además, se han desarrollado 12 sesiones de la Conferencia de las Partes del Protocolo de Kyoto (CMP12) y una sesión de la Conferencia de las Partes del Acuerdo de París (CMA1). La próxima cita se celebra  en mal momento: llega pocas semanas después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, haya decidido derogar el Plan de Energía Limpia, aprobado por el anterior gobierno y que estaba dirigido a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. “Con esta decisión vamos a facilitar el desarrollo de los recursos energéticos de Estados Unidos y a reducir cargas reguladoras innecesarias”. Las declaraciones de Scott Pruitt, dirigente de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, son una prueba más de la falta de compromiso de la administración de Trump en la lucha por el clima.

En España, el pasado 9 de octubre concluyó el periodo abierto (en pleno verano) por el Gobierno para presentar aportaciones a la Ley de Cambio Climático y Transición energética que debe aprobarse esta legislatura y que servirá de base para cumplir los acuerdos de París. Greenpeace es una de las organizaciones que han presentado propuestas a la normativa que, a su juicio, debe ir encaminada a crear un marco normativo que establezca un modelo energético 100% renovable. En eso coinciden con la Asociación de Empresas de Energías Renovables-APPA, que defiende el modelo de “quien contamina, paga”. Otras voces, como la del director de Política Energética y Cambio Climático de la multinacional Iberdrola, Carlos Sallé, ven en la lucha contra el cambio climático una “gran oportunidad social y económica”.

Elevadas temperaturas

Mientras la clase politica y los organismos internacionales se ponen de acuerdo, el clima sigue con su tendencia, marcando máximos de temperatura. El año 2017 ha sido el que más olas de calor ha registrado desde 1975, la fecha a partir de la cual se manejan datos. Las cinco que se han producido suman 25 días bajo esta situación. En 1991 y 2016 hubo cuatro olas de calor cada año; y en 2015, las temperaturas fueron tan altas durante 29 días que la Agencia Española de Meteorología tuvo que dar un aviso a la población. A estas elevadas temperaturas hay que añadir la falta de lluvias, que ha provocado la peor sequía de las dos últimas décadas y ha dejado los embalses al 38% de su capacidad total. Además, el último informe de Ecologistas en Acción sobre la calidad del aire en España denuncia que cuatro de cada cinco españoles respiraron niveles de ozono superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un contaminante que afectó al 87% del territorio.

En 2021 se entregará el sexto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Su función es evaluar los aspectos científicos, técnicos, ambientales, económicos y sociales de la vulnerabilidad al calentamiento global. A través de la fotografía fija que elaboren, el mundo tendrá una imagen real de hacia dónde nos encaminamos, quizás sin solución ya que, como apuntan algunos expertos como Ed Hawkins, del Centro Nacional de Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Reading (Reino Unido), ya habríamos superado el temido umbral de los 1,5 grados centígrados. Esperemos que cuando llegue el informe del IPCC no sea demasiado tarde. Quizás para entonces París, Marrakech, Bonn y Katowice solo sean algunos nombres de un extenso listado de oportunidades perdidas.


CRONOLOGÍA DE UNA LUCHA A DESTIEMPO

2006

Verdades incómodas

El exvicepresidente estadounidense Al Gore protagonizó el documental Una verdad incómoda, la primera gran producción que hablaba de las causas y consecuencias del cambio climático. Diez años después Leonardo di Caprio produjo Before the flood. Este otoño, Gore ha ido más allá con Una verdad muy incómoda: ahora o nunca. En el mundo literario, Naomi Klein publicó en 2014 el libro Esto lo cambia todo, un manual de referencia para tomar conciencia sobre la gravedad del problema.

China vs. EEUU

Ese año China adelantó a Estados Unidos en la dramática carrera por ver cuál de los dos países emite más gases contaminantes a la atmósfera. Juntos representan el 40% del total de las emisiones globales. Los presidentes Barack Obama y Xi Jinping firmaron en 2014 un acuerdo para reducirlas. Ya nadie se acuerda de esa fecha ni del compromiso. El tercer país más contaminante es India.


2007

El primo de Rajoy

Mariano Rajoy hizo famoso a su primo el negacionista. En una conferencia, el entonces líder de la oposición, más allá de algún chascarrillo propio de sus discursos, afirmó al referirse al cambio climático: “Tampoco lo podemos convertir en el gran problema mundial”. Su gobierno ha firmado el Acuerdo de París y, por suerte, su primo no está entre los ponentes que deberán discutir la nueva ley sobre cambio climático prevista para este año.


2014

Esto va en serio

El quinto informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) acaparó la atención mundial. Los científicos demostraban que los impactos del calentamiento global ya son visibles en todos los continentes y sentenciaban que la responsabilidad es humana. Además, los expertos alertaban de que si había un aumento global de las temperaturas de más de dos grados, el planeta sufriría daños irreversibles.

Marchas: no hay un plan B

Nueva York acogió una de las manifestaciones más numerosas de su historia. Más de 300.000 personas salieron a la calle para recordar a los jefes de Estado que el cambio climático es un problema global. En todo el mundo se realizaron un total de 2.808 marchas en otras tantas ciudades pidiendo medidas urgentes. Una de las pancartas más repetidas, que sigue en vigor, sentenciaba: No hay plan B porque no tenemos un planeta B.

2017

La irrupción de Trump

El 1 de junio, el presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos abandonaba el acuerdo firmado en la COP21 de París con la excusa de “proteger a Estados Unidos y a sus ciudadanos”. Trump, que se ha rodeado en su gabinete presidencial de negacionistas del cambio climático, denunció las condiciones “draconianas” y pidió un acuerdo “justo” que no restrinja el desarrollo económico. Del futuro del planeta no dijo nada.


2020

La última oportunidad

Los países que hayan firmado los acuerdos de París deberán empezar ese año a cumplir sus compromisos de reducción de gases contaminantes, que tendrán que ser mucho más restrictivos que los del Protocolo de Kyoto. El objetivo será que el aumento de la temperatura mundial no supere los dos grados centígrados a finales de este siglo. Quizás el año 2020 ya sea demasiado tarde, lo que está claro es que será la última oportunidad.

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Las noticias climáticas de la semana

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Trump se queda solo

Nicaragua, el único país junto a Siria que no había firmado el Acuerdo de París de 2015, ha decidido sumarse al pacto internacional, que pretende limitar el calentamiento global a 2ºC por encima de niveles preindustriales para 2100. Así, Estados Unidos, que aunque sí formaba parte del acuerdo decidió retirarse del mismo el pasado junio, queda como el único país no envuelto en una guerra civil que no se compromete a reducir sus emisiones. De hecho, el movimiento de Nicaragua parece inclinado a no ser asociado con Estados Unidos en cuanto a política climática. El país centroamericano no había firmado inicialmente el acuerdo porque lo consideraba demasiado blando. La misma estrategia parecen seguir numerosas ciudades y estados en el gigante norteamericano, e incluso algunas de sus grandes empresas. Nadie quiere estar con Trump.

Sequía histórica

El año 2017 ya es el más seco para España en lo que va de siglo. Las lluvias de la última semana no han aliviado apenas la situación de los embalses en el país, y las reservas hidráulicas ya han descendido hasta el 37,75%. Hay que remontarse hasta 1995 para encontrar un nivel tan bajo. La ministra de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, ya ha advertido de que, si no llueve por encima de lo normal en los próximos meses, podrá haber restricciones al regadío “para garantizar el abastecimiento a la población”.

El año hidrológico 2016-2017, que terminó el pasado 30 de septiembre, ha sido un 15% más seco que la media del periodo 1981-2010, el marco de referencia usado por los meteorólogos. Para estos, la situación puede alcanzar niveles críticos el próximo verano. Además, organizaciones ecologistas denuncian que el área de regadío en España es excesiva, y debe ser reducida para ser sostenible.

Nunca mais

Galicia sigue pidiendo responsabilidades por los incendios. Después de los devastadores fuegos de la semana pasada, miles de personas se manifestaron el sábado en Santiago de Compostela para exigir responsabilidades a la Xunta. Alrededor de 10.000 manifestantes denunciaron una política forestal que, estiman, está detrás de las 35.000 hectáreas quemadas desde el domingo 15 de octubre. A la marcha asistieron, entre otros, Luis Villares (En Marea) y Ana Pontón (BNG). Los asistentes, convocados por la Plataforma Galega Contra a Lei de Depredación, pidieron la dimisión del presidente regional, Alberto Núñez Feijóo (PP). En Portugal, que también se vio afectada por los incendios, dimitió la ministra de Interior.

Las altas temperaturas y la pertinaz sequía asociadas al cambio climático, así como los fuertes vientos, elevaban el riesgo de incendio muy por encima de lo normal para estas fechas. Sin embargo, el Gobierno autonómico no consideró extender las precauciones más allá de la temporada de verano, despidiendo a cientos de brigadistas unos días antes de la tragedia.

No han sido las únicas protestas relacionadas con el clima de la semana. Entre el martes y el jueves, cientos de manifestaciones en todo el mundo, asociadas a la campaña Mazaska Talks (El dinero habla), denunciaron a los bancos que financian proyectos de desarrollo de combustibles fósiles. Estas manifestaciones están lideradas por grupos indígenas de distintos países, como Brasil o Estados Unidos.

La escasez de renovables dispara el precio de la luz

El pasado lunes, entre las 7 y las 8 de la tarde, la electricidad alcanzó un precio récord en España. La razón fue la puesta en funcionamiento de la “reserva de potencia adicional a subir”, que Jorge Morales de Labra, vicepresidente de la Fundación Renovables, calificó en su cuenta de Twitter como “un abuso”. Es una previsión especial para que las centrales de gas y carbón suministren energía de emergencia en el caso de un descenso repentino de la que aportan a la red las fuentes renovables. Según declaraciones de Morales a ElDiario.es, las eléctricas se habrían embolsado más de 4 millones de euros en cuestión de horas gracias al repunte.

La sequía y la falta de potencia renovable instalada son responsables directas de este pico, que se engloba en un encarecimiento general de la factura de la luz (que podría llegar a los 100 euros por encima de la media de 2016). Sin embargo, Álvaro Nadal, ministro de Energía, ha afirmado que no entra en sus planes dejar de usar carbón como fuente de energía, a pesar de ser uno de los combustibles más contaminantes disponibles.

Peor de lo que creíamos

El cambio climático es el mayor desafío al que se enfrenta la humanidad. Quizás el primer desafío verdaderamente global. Las dificultades políticas, estratégicas, diplomáticas y económicas son astronómicas. Además, contrarreloj. Por si fuera poco, ahora un estudio, en el que han colaborado varios centros de investigación de Suiza y Francia, afirma que los océanos se están calentando mucho más rápido de lo que creíamos.

El estudio desafía la metodología usada para medir la temperatura de los océanos de hace 100 millones de años. Normalmente, la ciencia considera que esos mares prehistóricos estaban 15ºC más calientes, aproximadamente, que los que tenemos hoy. Si este estudio está en lo cierto y no es así, el tiempo se nos estaría agotando más rápido de lo que suponíamos.

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Las noticias climáticas de la semana

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Nos queman

Cuatro muertos en Galicia, más otros 42 en Portugal. Ente ambas zonas, más de un centenar de heridos. Unas 35.500 hectáreas calcinadas solo en Galicia. Ese es el balance de la ola de incendios que arrasó el noroeste de la Península Ibérica a principios de semana. Centenares de fuegos provocados se extendieron por zonas rurales y urbanas, lo que ha puesto de manifiesto la escasa preparación de los gobiernos regionales al respecto. Tan solo unos días antes, la Xunta de Galicia había despedido a centenares de brigadistas antiincendios.

También se ha hablado, pero menos, de las condiciones climáticas que han propiciado la tragedia. Temperaturas de récord en octubre, una pertinaz sequía y fuertes vientos deberían haber sido suficientes para que las autoridades estuvieran en alerta. No lo fueron. En Portugal ya ha dimitido la ministra de Interior. En España, en cambio, no.

Al mismo tiempo, el cambio climático tomaba la forma de inverosímil huracán para, bajo el nombre de Ophelia, arrasar la costa sur de Irlanda. Tres personas han perdido la vida y cientos de miles quedaron sin electricidad.

Nuestro propio (y silencioso) Keystone XL

Cualquiera diría que Europa estaría ansiosa por dejar de emitir gases de efecto invernadero, depués de los eventos de la semana. Sin embargo, parece ser que no es así. El Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo ha concedido un crédito de 500 millones de dólares para financiar el gasoducto Trans-Anatólico (TANAP). La tubería traerá gas natural desde Azerbayán hasta el sur de Italia, pasando por Georgia, Turquía y Grecia. El gasoducto, que en total costará 40.000 millones de euros, será el mayor proyecto de combustibles fósiles del continente, y trata de reducir la dependencia europea del gas ruso.

Sin embargo, Azerbayán tampoco es el más apetecible de los socios. El gobierno del país caucásico ha sido acusado de abusos de derechos humanos y una omnipresente corrupción. Además, existen dudas más que razonables de que la obra vaya, realmente, a garantizar la independencia energética. Y, por supuesto, cualquier proyecto de combustibles fósiles supone más emisiones a la atmósfera. Incluidos los de gas natural.

Reunión pre-reunión

Los ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea se reunieron el pasado viernes para alcanzar una posición negociadora común de cara a la cumbre del clima que se celebrará en Bonn a partir del 6 de noviembre (COP23). El ministerio dirigido por Isabel García Tejerina ha “valorado positivamente el acuerdo alcanzado“, según el cual los países miembros reducirían en un 30% para 2030 (sobre valores de 2005) sus emisiones de sectores difusos (transporte, residencial, agricultura, residuos y gases fluorados).

La declaración de los ministros no ha seguido el ejemplo de la emitida la semana pasada por el Parlamento Europeo. El órgano legislativo hizo mención expresa a enfrentarse al problema de los conflictos de interés en este tipo de cumbres, en referencia a los lobbies de la industria de los combustibles fósiles (cuyos representantes tienen acceso a las reuniones en calidad de “observadores”).

Un paso más en la obtención de energía eólica

Escocia ha estrenado esta semana la primera planta eólica flotante del mundo. La instalación, que ha sido construida por la empresa petrolera noruega Statoil, consta de cinco turbinas gigantes (de 175 metros de alto), que tienen capacidad para abastecer de energía a 20.000 viviendas. Las plantas eólicas marinas suelen instalarse en zonas poco profundas, pero esta nueva modalidad puede superar ese impedimento al flotar. Eso permitiría a países con un escalón oceánico pronunciado (como los del Mediterráneo) aprovechar este tipo de tecnología.

La obtención de energía eólica marina ha estado en el debate mediático estas últimas semanas después de que un estudio afirmase que una sola planta del tamaño de la India, establecida en el Atlántico Norte, podría abastecer de energía a todo el planeta.

El tiempo extremo nos cuesta

Un nuevo informe la Agencia Europea del Medio Ambiente lo advierte: “La devastación producida por incendios forestales, inundaciones y tormentas muestra que el coste de no actuar contra el cambio climático, así como promover la adaptación y la prevención, es extremadamente alto”. El documento sostiene que los eventos meteorológicos extremos nos han costado a los europeos unos 430.000 millones de euros en los últimos 35 años. Además, los costes han ido aumentando, como era de esperar, al exacerbar el cambio climático los extremos meteorológicos.

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Cientos de incendios azotan Galicia y Portugal

El fuego en Galicia avanza. Al menos dos personas han fallecido en el interior de una furgoneta en Nigrán (Pontevedra) al verse atrapadas por las llamas. Según la Xunta, a medianoche del domingo permanecen activos 17 incendios que afectan a más de 20 hectáreas: uno en la provincia de A Coruña, seis en la de Lugo, cinco en la de Ourense y el resto en la de Pontevedra. A lo largo del fin de semana se han sucedido más de 80 incendios.

A la espera de confirmar las causas de los fuegos, especialistas en la materia señalan que la sequía y la escasez de efectivos agravan la situación.

La ciuda de Vigo está asediada por el fueo. En el barrio de Navia, decenas de vecinos intentaban sofocar anoche el incendio mediante cadenas humanas con cubos y mangueras. La fábrica de Citröen de la ciudad fue desalojada por la cercanía de las llamas. En la madrugada del lunes, el fuego seguía acercándose a los núcleos urbanos provocando gran confusión y ansiedad entre la población.

También en Portugal ha sido un día trágico. Más de 400 incendios han causado la muerte a tres personas. A medianoche, un centenar de ellos seguían activos.

Indignación

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha dado el pésame por los fallecidos a través de Twitter. La mayoría de vecinos afectados en Nigrán han abandonado sus viviendas y varias decenas se han instalado en el Pabellón de Panxón, hasta donde numerosas personas se han acercado para llevar agua, comida y mantas, informa Europa Press.

Las redes sociales han recogido un aluvión de críticas a TVE, que ha mantenido su programación a pesar de la gravedad de los incendios.

¿Qué carajo más debe pasar en este país para que TVE corte la emisión del programa de Carlos Herrera y se vaya corriendo a Galicia?

¿Qué es más importante que esto?

Es indecente, es vergonzoso, es una losa para el periodismo.

No lo puedo entender.
VER-GÜEN-ZA

— Álvaro Martínez (@alvarom) October 15, 2017

 

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Las noticias climáticas de la semana

Incendio en California (EEUU) | La Marea

Arde California

Al menos 31 personas han fallecido, centenares siguen desaparecidas y miles han perdido sus casas debido a los catastróficos incendios forestales que han afectado esta semana a California (EEUU). El servicio meteorológico de Estados Unidos mantienen la alerta roja en el Estado de la costa del Pacífico, y los bomberos no consiguen controlar el fuego. Más de 20.000 personas han sido evacuadas desde que el pasado domingo se declararan más de 20 incendios que han calcinado casi 70.000 hectáreas. A pesar de que es muy difícil atribuir eventos concretos al cambio climático, científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) ya han salido a la palestra para explicar que, probablemente, el calentamiento global está detrás del desastre. Las altas temperaturas y la sequía asociadas al efecto invernadero han agravado un proceso que cada vez será más frecuente.

Merkel, acorralada por el carbón

No ha sido una buena semana para Angela Merkel en lo que se refiere a cambio climático. El miércoles por la noche, la prensa alemana informaba acerca de un supuesto documento interno del Ministerio de Medio Ambiente que se había filtrado a los medios (La Marea no ha conseguido todavía confirmar la autenticidad de este supuesto informe). En el documento, la ministra de Medio Ambiente germana, la socialdemócrata Barbara Hendricks, avisaba de que Alemania no conseguiría cumplir con sus objetivos para el año 2020. El Ejecutivo de Merkel se había propuesto reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero un 40% con respecto a las de 1990. Al mismo tiempo, representantes del Partido Verde, cuyo apoyo busca la actual canciller para reeditar su mandato, advirtió que no piensan dar su brazo a torcer: o Merkel renuncia al carbón o no habrá trato.

BNP se sale del shale

A veces los bancos traen buenas noticias. En este caso, es el grupo financiero francés BNP Paribas (el mayor del país galo) el que ha anunciado que “no volverá a hacer negocios” con compañías cuya principal actividad incluya la “exploración, producción, distribución, marketing o comercialización” de gas o petróleo procedente de pozos de fracking, tanto en zonas de shale (pizarras) como en arenas bituminosas. Asimismo, el banco tampoco financiará el transporte de esos combustibles, ni proyectos de exploración o explotación petrolífera en el Ártico. BNP Paribas se convierte así en el primer banco en desinvertir del fracking. Ya se había comprometido con anterioridad a dejar de invertir en carbón.

París, ciudad limpia

El jueves, el Ayuntamiento de París anunció que planea prohibir todos los coches impulsados por combustibles fósiles para 2030. Esto incluye tanto a vehículos de gasolina como diésel. El comunicado afirmaba que la prohibición podría extenderse a todo el país para 2040. El consistorio parisino ha adoptado una estrategia muy agresiva contra las emisiones y la contaminación. El pasado 1 de octubre, la capital francesa celebraba un día sin coches que prohibía la circulación en todo el centro urbano. Además, los vehículos más antiguos ya están prohibidos en las calles de la ciudad.

Siguen los asesinatos de defensores ambientales

El número de activistas por el medio ambiente asesinados no para de crecer. Según un informe de The Guardian y Global Witness, 2017 ya va camino de convertirse en el año más mortífero con 153 asesinatos, para aquellos que se enfrentan a las ambiciones de las compañías extractivas, madereras y agrícolas. Los países más peligrosos para los defensores de la naturaleza son Brasil, Colombia y Filipinas. El año pasado, 200 personas perdieron la vida por este motivo. Cada semana hay al menos 3 asesinatos, según la ONU.

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