Retomar la vida laboral tras un cáncer de mama: más difícil con menos de 50 años

“Cuando has acabado el tratamiento, has superado el cáncer y te encuentras bien, los demás piensan que todo ha acabado ya”. Laia Oltra tiene 38 años y hace uno y medio fue diagnosticada de cáncer de mama. Como ella, cada vez más mujeres menores de 50 años padecen esta enfermedad. Aunque no hay datos que lo corroboren, “existe una percepción clínica de que esto está ocurriendo”, matiza Bàrbara García Valdecasas, doctora adjunta de la Unitat de Patologia Mamària del Servei de Ginecologia de l’Hospital de Sant Pau.

Según los resultados preliminares de un estudio sobre el impacto socioeconómico en las mujeres con cáncer de mama realizado con pacientes de este centro, el 87% de las que trabajaban antes del diagnóstico dejó su puesto. Además, un 46% de las que se encuentran en edad laboral no ha vuelto a trabajar una vez pasada la enfermedad, tal y como refleja el mismo informe. De ellas, el 61% asegura que esto tiene que ver con el cáncer que han padecido.

“La gente, desde fuera, no percibe las secuelas que quedan después del tratamiento. Toda la medicación que hemos tomado tiene unas consecuencias”, explica Oltra. En su caso, tuvo que ser operada de unos ganglios que tenía en el brazo, con el que ahora no puede cargar peso y tiene que tener cuidado con los golpes. “A nivel laboral tampoco soy la persona que era antes: tengo menos energía y más limitaciones. Esto no se valora y es algo que sufrimos las mujeres jóvenes, que estamos en edad laboral”, apunta.

García Valdecasas señala que el cáncer de mama es una enfermedad maligna pero el riesgo de mortalidad es, actualmente, bajo: de aproximadamente el 10%. Sin embargo, este cáncer es el cuarto en cuanto a número de casos en España —con una incidencia de 27.747 diagnósticos en 2015—, según un estudio de la Fundación Merck Salud.

Sin ayudas para la recuperación y la prevención

Según el estudio en el que está trabajando el Servei de Cirurgia Plàstica y el de Epidemiologia Clínica del Hospital de Sant Pau, las mujeres entrevistadas presentan, globalmente, un 67% de calidad de vida. Para Oltra, es importante incidir en las ayudas que reciben las mujeres que han pasado por un cáncer de mama. “Si no has desarrollado nada durante el proceso, no te dan ayudas”, denuncia. La prevención y el riesgo de volver a tener un tumor, “eso, nadie lo valora”, añade. “El sistema no está pensado desde el punto de vista de la prevención, falta implicación por parte de las administraciones públicas y las campañas de prevención son insuficientes”, concluye Oltra.

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