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Noticias climáticas: del deshielo a un impuesto a la carne

Desinversión

Las noticias más comentadas de la semana nos han llegado desde París, donde una serie de instituciones financieras y empresas anunciaron la retirada de fondos de proyectos de combustibles fósiles. Ocurrió el martes en el contexto de la cumbre del clima (One Planet Summit) convocada por el presidente francés, Emmanuel Macron. El Banco Mundial aseguró que dejaría de financiar proyectos de exploración y extracción de petróleo y gas (no se retirarán los fondos de otros proyectos, como las refinerías, las distribuidoras, los oleoductos y gasoductos…). La aseguradora francesa AXA y el banco holandés ING también se comprometieron a reducir sus inversiones en combustibles fósiles.

Tras el gesto de las empresas, el peso recayó sobre la clase política, en especial sobre el organizador del evento, Macron. Para Greenpeace, el exbanquero no está haciendo lo suficiente por frenar el cambio climático y definió su discurso como “palabras vacías”.

La comunidad corporativa internacional sigue dando más malas noticias que buenas. Un día antes de la cumbre, la organización ecologista alemana Urgenwald, apoyada por otras ONG, publicó el informe Inversores Contra París, que analiza cómo las finanzas internacionales continúan invirtiendo en carbón, el combustible fósil más contaminante. Entre los que más dinero ponen está el fondo de inversión BlackRock, que sin embargo esta semana pidió a las compañías en las que participa que sean transparentes con los riesgos climáticos de sus inversiones.

Adiós al hielo

El mismo martes la Administración Atmosférica y Oceánica de Estados Unidos emitió su Informe Anual sobre el Ártico. También malas noticias: 2017 ha sido el segundo año más cálido jamás registrado en la región. El primero fue 2016. Los cambios son “rápidos y dramáticos”, y la agencia norteamericana los considera “una nueva normalidad”. La capa de hielo está desapareciendo al ritmo más rápido de, al menos, los últimos 1.500 años. Desde que comenzó la recolección de imágenes por satélite, el hielo se ha reducido en un 13,2% por década.

Este deshielo tendrá efectos devastadores en todo el mundo. Desde el aumento del nivel del mar hasta mayores sequías, el ártico es un motor imprescindible de las corrientes oceánicas, que a su vez regulan el clima de enormes porciones del planeta.

Por si esto fuera poco, el miércoles se publicó otro estudio que predice el potencialmente catastrófico deshielo de la Antártida. Según este informe, en la revista científica Earth’s Journal, ciertas partes del continente helado se derretirán de manera acelerada, lo que podría aumentar el nivel del mar en casi dos metros para finales de este siglo. Y esa es la media, no el escenario más pesimista: hay un 10% de posibilidades de que el mar suba hasta dos metros y medio (8 pies). El ascenso no será repentino, ya habrá uno de varias decenas de centímetros en las próximas décadas. Y son son las únicas partes de la Antártida que se derriten.

Impuestos sobre la carne

Abandonar el consumo de carne, o al menos reducirlo drásticamente, es una de las medidas imprescindibles en la lucha contra el cambio climático. Como informaba ABC la semana pasada, en España se consumen unos 50 kilos de carnes al año por persona, y un regreso a la dieta mediterránea podría reducir nuestras emisiones de CO2 relacionadas con la industria alimentaria hasta en un 70%. La ganadería global es el origen del 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Ahora, un nuevo informe considera que introducir un impuesto sobre la carne es “imprescindible” para salvaguardar la salud humana y combatir el cambio climático. El estudio, encargado por un grupo de inversores globales en ganadería y agricultura, prevé que la carne siga el camino del tabaco, los hidrocarburos o el azúcar.

Entre los hallazgos del estudio se encuentra que las emisiones procedentes de la ganadería exceden las del sector del transporte. Además, se considera el incremento en la resistencia a los antibióticos, las amenazas a la seguridad alimentaria e hídrica mundial, la degradación del suelo y la deforestación.

Se retrasa la decisión del TAP

El Banco Europeo de Inversión (BEI) retrasó el martes su decisión sobre la financiación del Gasoducto Trans Adriático (TAP), el tramo más occidental del corredor sur de gas, que conectará los campos de gas de Azerbaiyán con Italia. El banco público europeo evitó así dar uno de los mayores préstamos de su historia (1.500 millones de euros) a un proyecto que ha suscitado gran polémica, precisamente en el segundo aniversario de la firma del acuerdo de París. Diversos grupos han afirmado que la construcción del gasoducto encadenaría a Europa al gas natural durante décadas, haciendo imposible el cumplimiento de sus compromisos climáticos.

El Corredor Sur de Gas es el mayor proyecto de combustibles fósiles de la Unión Europea. La faraónica obra de infraestructura está dividida en tres partes, y su financiación pública ha levantado suspicacias más allá de la preocupación por el clima, al estar relacionada con la trama de corrupción de la “Lavandería Azerbaiyana”, como publicamos en #LaMarea55.

Jóvenes contra Trump

Los jóvenes que denuncian al Gobierno de Estados Unidos por no proteger su derecho a un clima seguro testificaron el lunes en un tribunal de apelación de San Francisco. El tribunal había pausado el devenir normal de la causa al invocar el Ejecutivo una maniobra legal poco común para bloquear el caso. Dos de los tres jueces ante los que se presentaron los demandantes se mostraron escépticos ante el movimiento de la Casa Blanca, por lo que los jóvenes, así como diversos expertos legales estadounidenses, eran optimistas a su salida del juicio.

Hace unos meses, La Marea habló con uno de los denunciantes, Jacob Lebel, que nos explicó la importancia de este caso. Tras su ejemplo, varias denuncias similares han comenzado a ser presentadas en todo el mundo.

Bola extra: blanco y en botella

No parece que haga falta decirlo ni estudiarlo más a estas alturas, pero un nuevo estudio ha demostrado que los seres humanos son los causantes del cambio climático, y que los eventos meteorológicos extremos son a su vez consecuencia de este. El estudio ha sido publicado por el Boletín de la Sociedad Americana de Meteorología, y es un análisis de 27 informes de todo el mundo, cada uno enfocado a un evento extremo distinto. No ha habido sorpresas: estamos cambiando el clima. A peor.

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