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Humanos en jaulas

En el año 2006 se estrenó Hijos de los hombres, una película de Alfonso Cuarón basada en la novela de la escritora P.D. James. Del desarrollo del argumento tiraba una hipótesis distópica: la especie humana era incapaz de reproducirse. Apenas se nos dab…

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Datos escandalosos sobre la Frontera Sur (que no escandalizan al Estado)

Una nueva avalancha. Dos mujeres más muertas. Y las autoridades continúan mirando para otro lado. A veces, negando u obviando la realidad. Otras, vulnerando directamente los derechos humanos. El caso de las porteadoras, mujeres que llevan pesadas mercancías que cargan durante horas sobre su espalda y aguantan colas, avalanchas y empujones, representa una de las cuestiones más escandalosas en la frontera de Ceuta y Melilla.  Según el informe audiovisual #DDHHFronteraSur, hacia el restablecimiento de la legalidad, realizado por Irídia – Centro por la Defensa de los Derechos Humanos, Fotomovimiento y Novact, estas mujeres marroquíes, de en­tre 35 y 60 años, tienen un sa­la­rio que os­ci­la en­tre los tres y los cinco eu­ros por bul­to.

“La vio­len­cia po­li­cial a am­bos la­dos de la fron­te­ra es una de las que­jas re­cu­rren­tes tan­to de las por­tea­do­ras como de las per­so­nas que tra­ba­jan en la zona. Es ha­bi­tual que vean sus bul­tos ras­ga­dos o re­qui­sa­dos, y que se en­fren­ten a si­tua­cio­nes de vio­len­cia ver­bal y fí­si­ca. La ges­tión de los pa­sos se rea­li­za por los po­li­cías que no es­tán pre­pa­ra­dos para di­cho tra­ba­jo, que re­quie­re ca­pa­ci­dad de diá­lo­go y me­dia­ción”, denuncia el informe.

El documento calcula que unos 50.000 tra­ba­ja­do­res trans­fron­te­ri­zos, entre ellos las porteadoras, cru­zan a dia­rio. En la siguiente infografía destacamos otros datos igualmente escandalosos de la Frontera Sur, donde se siguen produciendo también las denominadas devoluciones en caliente, legalizadas por el Gobierno.

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“Archidona es un banco de prueba para normalizar los inmigrantes en la cárcel”

archidona

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La abogada y senadora de Podemos Maribel Mora ha seguido muy de cerca durante años la situación de la población reclusa y migrante como miembro de Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDH-A). La semana pasada visitó la cárcel de Archidona (Málaga), que ha sido reconvertida en CIE por el Ministerio de Interior. El Defensor del Pueblo, en una visita anterior a las instalaciones, ha constatado la violación de derechos de las personas allí encarceladas.

¿Cómo se han podido encarcelar a migrantes en la cárcel de Archidona?

En primer lugar, hay que afirmar tajantemente que la reclusión de cientos de migrantes, recién llegados a nuestras costas en patera, atenta contra la legalidad vigente, contra la propia Ley de Extranjería que aprobó el PSOE y sobre la que el PP posteriormente incluyó modificaciones que amparaban, por ejemplo, las devoluciones en caliente que ya se practicaban durante el gobierno socialista. En las resoluciones judiciales que el Ministerio del Interior utiliza para justificar su actuación se habla de internamiento en un centro de carácter no penitenciario dependiente de la Jefatura Superior de Policía de Archidona, cuando es un centro precisamente penitenciario por un lado y no existe siquiera una Jefatura Superior de Policía en Archidona por otro. Otros autos hablan del centro de internamiento de extranjeros habilitado que corresponda (es la nomenclatura que se utiliza para habilitar centros temporales) y esta cárcel no dispone de ninguna orden que le habilite como centro de internamiento temporal. Entre otras cosas porque no es posible hacerlo en un centro de carácter penitenciario. Es más, la orden que está publicada en el BOE el 18 de marzo de 2017 es de creación como centro penitenciario. Me consta que varios colectivos sociales han puesto en manos de la Fiscalía esta grave irregularidad. Y ya hemos presentado una queja ante el Defensor del Pueblo, detallando estas graves irregularidades que observamos e instándole a que actúe con urgencia ante una vulneración evidente de los derechos fundamentales de las personas a las que se ha privado de su libertad.

¿Entonces cómo, aun así, están encarcelados? El Defensor del Pueblo ya ha dicho que esas condiciones violan los derechos de esas personas…

Sucede, por desgracia, que aunque existen organismos a nivel estatal como internacional con competencias para fiscalizar posibles violaciones de los derechos humanos, Defensor del Pueblo y Tribunal Europeo de Derechos Humanos por ejemplo, no existen mecanismos para hacer efectivos sus dictámenes. En el caso del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, respecto a las devoluciones en caliente, que considera ilegales, ya hemos visto que el Gobierno no lo acata cuando no le parece porque no hay mecanismos para que hagan ejecutivas sus sentencias. En el caso del Defensor del Pueblo, puede emitir recomendaciones solamente. En el caso de Archidona, el Defensor reconoce que se dan numerosas irregularidades y vulneraciones de la legalidad y de los derechos humanos, pero no insta a su cierre, entre otras cosas porque no tiene competencias para hacerlo. Eso sí, puede ser más o menos contundente y crítico con el Gobierno. En este caso toca ser lo más tajante posible porque estamos hablando de uno de los actos más graves en la historia de los internamientos de migrantes en España y un banco de pruebas para normalizar esta barbaridad y usar módulos de prisiones para internar inmigrantes que lleguen en pateras.

¿Cree que el Gobierno está endureciendo –aún más– las medidas contra la migración conscientemente, es decir, como un nuevo modelo iniciado con la legalización de las devoluciones en caliente?

Sí, así es. Nuestro país, por desgracia, ha sido el alumno aventajado de una Europa que prefiere mirar hacia otra parte ante la crisis humana que afecta a África, Oriente Medio y al conjunto del mundo árabe. La misma política de externalización de fronteras que Europa ha negociado con un país como Turquía, con acusaciones de graves violaciones de los derechos humanos, ya las habían puesto en práctica gobiernos españoles de diferente signo político (PP y PSOE) con Marruecos y otros países africanos, Estados con un grave déficit democrático. Lo que ha sucedido en Archidona puede sentar un grave precedente. El Gobierno ha recluido en una prisión a cientos de personas migrantes que huyen de la violencia y la miseria, algunos siendo víctimas de mafias que les han traído a Europa a través de una peligrosa travesía en patera. Cuando eso sucede, nos podemos temer lo peor, es decir, la criminalización de las personas migrantes. Es un banco de pruebas para ver cómo reacciona la opinión pública ante el hecho de recluir a migrantes en las cárceles. Si consiguen que esta posibilidad se normalice en la ciudadanía nos vamos a encontrar con que el Gobierno planteará una reforma legal en este sentido. Es un momento muy peligroso y grave.

¿Y cree que está habiendo suficiente contestación con respecto al caso de Archidona?

Creo que, a pesar de que numerosos movimientos y colectivos sociales están denunciando el inhumano encarcelamiento de migrantes en Archidona, la actualidad informativa que se nos impone va por otros caminos y un suceso tan grave y terrible pasa desapercibido para la mayoría de la población. Por eso vamos a seguir denunciando esta situación y estoy convencida de que habrá una importante contestación social y muchas personas que ocupamos puestos de responsabilidad política haremos todo lo posible para evitar la criminalización de la pobreza, y la ampliación de los políticas de externalización de fronteras que, pisoteando los DDHH de las personas migrantes, es lo que suponen los planteamientos del Partido Popular.

¿Qué opina de la presentación del CIE de Algeciras que hizo el ministro Zoido?

Me parece lamentable que el señor Zoido se atreva a acudir a Algeciras, donde hay un CIE cuyo plan de emergencia reconoce que sería imposible evacuar a las personas internas en caso de incendio. El ministro Zoido presentaba feliz un nuevo modelo de CIE pretendiendo hacernos creer que se trata de una especie de hotel 5 estrellas para inmigrantes. Por cierto, esas condiciones que vendía a bombo y platillo como algo fantástico que graciosamente pretende dar a los migrantes que encierra, son solamente las condiciones que según nuestra actual legislación deberían tener todos los CIE. No hay ningún CIE 5 estrellas, como Zoido nos intenta hacer creer. Se está publicitando la creación de nuevos CIE sin analizar si quiera la efectividad del sistema. Más de la mitad de las personas que internamos no son expulsables y quedan después en libertad. No tiene sentido que les dejemos hasta 60 días sin libertad para nada. En el CIE de Algeciras no se llegan a expulsar ni el 4% de las personas que se internan. Eso sí, el sufrimiento de alguien que llega después de meses o años de tránsito huyendo para terminar aquí es indescriptible. Estamos internando a personas que sufren naufragios en la patera donde ven perder la vida a amigos o compañeros de viaje, y tal como los rescatamos en el mar los metemos en un CIE.

¿Qué es lo peor del CIE en sí mismo?

Es terrible el hecho de que a una persona que no ha cometido ningún delito, sino una simple falta administrativa al acceder irregularmente a territorio español (entre otras cosas porque no hay vías seguras para hacerlo de forma regularizada), se la prive de libertad, se le limiten sus derechos más esenciales y se la obligue a vivir en condiciones inhumanas, tal y como sucede en los CIE de Algeciras y Tarifa, por ejemplo. A todo ello hay que añadir que los CIE no son siquiera útiles para la política migratoria del actual Gobierno. A la mayoría de personas a las que se interna no se las podré devolver a sus países de origen, porque no hay convenios de retorno firmados con los mismos. Y eso el Gobierno lo sabe. ¿Por qué mantienen los CIE como una herramienta central en sus políticas migratorias? Por que es mucho más fácil jugar con el miedo mostrando un enemigo, al que se criminaliza, que viene de fuera y que viene a “robarnos” lo que tenemos, mostrando así a “sujetos” a los que se trata como objetos y son deshumanizados. Sin embargo, otra política migratoria es posible. Respetuosa con la legalidad internacional de Derechos Humanos que España ha suscrito, y con nuestra propia legalidad, pero el Gobierno no está interesada en ello.

¿Por qué se incumplen sistemáticamente los DDHH si son eso, derechos humanos?

Los derechos humanos se vulneran, por desgracia, a lo largo y ancho del mundo, tanto en los países en vías de desarrollo como en las sociedades occidentales, en las que presuponemos que existen más garantías y libertades. Los responsables son los propios gobiernos en la mayoría de los casos. Las personas no se colocan en el centro de las prioridades políticas. A parte de que se usan dobles raseros y no se garantizan igual a todas las personas. 

¿Por qué no ocurre nada cuando los Estados violan los DDHH?

Recientemente en el Senado se ratificó el CETA, un tratado comercial que, una vez aprobado, vincula de manera efectiva a los Estados firmantes para afectar radicalmente a la sociedad en su conjunto. Sin embargo y muy lamentablemente, no sucede lo mismo con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y con otros convenios internacionales, que para los Estados tienen un carácter meramente simbólico. En este sentido, por ejemplo, es sintomático lo que sucede en Europa, a priori una referencia en materia de libertades y donde existe el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, como digo, y cuyas sentencias no son de obligado cumplimiento por los Estados firmantes. Los pilares europeos se basan después de la II Guerra Mundial en proteger por ejemplo a los refugiados. Sin embargo, los intereses espurios tanto en este tema como en otros muchos están transformando Europa en un espacio insolidario y racista.

¿Cuánto hemos retrocedido en el cumplimiento de los DDHH?

Efectivamente, durante la última década, existe un retroceso en materia de derechos humanos que tiene que ver con una crisis (económica, política e incluso civilizatoria) de índole global. Sucede en un Oriente Medio que se desangra por las guerras y la violencia, pero también en una Europa que se sacude con movimientos xenófobos, islamófobos y antisemitas. Pienso que estamos en un momento crítico en el que es muy importante que a nivel personal y colectivo analicemos en qué sociedad queremos vivir y qué mundo vamos a dejar para quienes nos sucedan.

¿Y en España?

España, por desgracia, no es una referencia en materia de derechos humanos. El pasado 3 de octubre conocimos una sentencia del TEDH que consideraba “ilegales y contrarias a los derechos humanos” las devoluciones en caliente que se producen en nuestra frontera sur. Sin embargo, es algo que afecta al común de la sociedad y las políticas puestas en marcha por el Partido Popular durante los últimos años son una amenaza al común de la sociedad. Aunque debemos recordar que fue en épocas del Gobierno del PSOE cuando se comenzaron a realizar estas prácticas inhumanas y fueron quienes pusieron las concertinas. Es una realidad que las personas migrantes son víctimas sistemáticas de unas políticas que durante los últimos años han recortado sus derechos. Miles de migrantes malviven durante años en nuestro Estado sin posibilidad de tener papeles, tener por tanto trabajo legalizado, se les niegan derechos como ciudadanos pero no pueden volver a sus lugares de origen. Son ciudadanos de segunda categoría a los que abandonamos y miramos hacia otro lado. Las cárceles, donde como activista he estado involucrada durante 20 años, son otros de los lugares donde observamos preocupantes violaciones de los derechos humanos. De hecho el TEDH nos ha condenado ocho veces por no investigar suficientemente casos de malos tratos o torturas. Es quizás este uno de los mayores problemas de vulneración de DDHH que además se niegan. Mientras que se niegue la existencia de la tortura no avanzaremos como sociedad para erradicarla.

¿Qué derecho se incumpla en las cárceles españolas todos los días?

El derecho a la salud, por ejemplo. Un 40% de la población reclusa de nuestro país padece algún trastorno mental y en muchas prisiones no acude ningún psiquiatra. Un 6% es portador del VIH y hasta un 20% tiene hepatitis C sin que, por ejemplo, tengan acceso a los últimos tratamientos para combatir la hepatitis C en igualdad de condiciones que las personas en libertad. Las condiciones de la atención sanitaria en las prisiones son muy deficientes.

¿Qué es lo más doloroso que ha visto en primera persona relacionado con el incumplimiento de los DDHH?

Los casos de tortura, que afectan fundamentalmente a las personas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad, personas presas o migrantes. Por desgracia en nuestra frontera sur y en las cárceles españolas se ven casos de vulneración de los derechos humanos terribles y escandalosos.

¿La sociedad sabe en general qué son los DDHH y que se violan a diario, por ejemplo, en asuntos de sanidad, vivienda, educación…?

Yo sí creo que las personas tenemos conciencia, por un instinto casi natural, de lo que es justo y de lo que no lo es. Hace ya varios años, con el estallido del 15-M, pudimos observar a una sociedad que se rebelaba contra la injusticia, que exigía fundamentalmente dignidad. También pienso que tanto la crisis económica como las nefastas políticas de los últimos años son un grave peligro, porque es posible que puedan generar sociedades menos solidarias, más arbitrarias e individualistas.

Se está legislando incluso contra los derechos humanos. La ley mordaza, otro ejemplo.

Para mí es evidente que la ley mordaza tiene como principal objetivo criminalizar la legítima protesta de una sociedad que se movilizaba contra los recortes sociales y contra la corrupción. Creo que la mayor parte de los gobernantes europeos son también conscientes de la involución democrática que la ley mordaza supone. Sin embargo, la actual Europa se ha edificado sobre los principios económicos del neoliberalismo y no sobre el respeto a los derechos humanos.

¿Por qué no se ha derogado todavía?

Tengo una absoluta confianza en que existe una mayoría parlamentaria que nos va a permitir derogarla en la actual legislatura. Es evidente que una amplia mayoría social está en contra de los recortes de libertad que el PP puso en marcha amparándose en su mayoría absoluta. Esperemos que esa mayoría social sea también mayoría parlamentaria.

¿Qué relación ve entre DDHH y el sistema económico en el que vivimos? ¿Qué papel juegan las políticas de austeridad y recortes?

Se trata de una relación estrecha y directa. Las sociedades que más se preocupan por respetar los derechos humanos son aquellas donde menos desigualdades existen y donde se procura garantizar al conjunto de la población unas condiciones mínimas de dignidad. Los recortes y el austericidio de la última década nos ubican en una perspectiva contraria. Cuando se recorta en sanidad y en educación, obviamente, se está recortando en derechos humanos y se está menoscabando la dignidad de nuestra sociedad.

¿Hacia dónde vamos en general? ¿Cómo quedarán los DDHH pongamos año 2049? Habría que redactarlos de nuevo?

Más que redactarlos de nuevo, creo que es necesario garantizarlos. Creo que durante los últimos años se ha producido una grave involución. A escala global, pero también en el Estado español. No soy capaz de prever en qué situación nos encontraremos en 2049, pero soy optimista y quiero pensar que podemos invertir la última deriva que hemos vivido. Eso solo será posible si la mayoría social lucha para que la minoría que ostenta el poder económico no imponga un modelo de sociedad donde unos pocos hacen el agosto a costa de los derechos del resto.

¿Es mayor el cumplimiento de los DDHH que su vulneración?

Es complicado hacer ese cálculo. Creo que es más interesante pensar sobre la dirección en la que vamos. Se trata de una reflexión tanto personal como colectiva respecto a la sociedad en la que queremos vivir, sobre las condiciones de vida que queremos, no solo para nosotras mismas, sino para nuestras semejantes también.

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Helena Maleno: “Lo más doloroso es la normalización de la pérdida del derecho a la vida”

“Yo estoy tranquila, confío en el tribunal marroquí, sé que está haciendo su trabajo como tribunal de investigación. Acudiré a la declaración y contaré quién soy, cuál es mi labor como defensora, y que mi empeño es siempre la salvaguarda del derecho a la vida de las personas”. Helena Maleno, defensora de los derechos humanos, acudirá este martes a declarar en el marco de una investigación penal sobre “tráfico de seres humanos” acusada por el Estado español, según ha denunciado la activista de Caminando Fronteras. Decenas de organizaciones han apoyado un manifiesto en su apoyo: “[Es] un proceso judicial claramente destinado a criminalizar el trabajo que desarrolla Helena Maleno desde hace años como defensora de derechos humanos”. Ella es una de las voces de nuestro especial sobre DDHH.

¿Por qué se incumplen los derechos humanos?

Porque el discurso de los derechos humanos ha sido un discurso colonial: derechos humanos hechos para unos determinados grupos de personas y no para todos los seres humanos. Este discurso lo que hace es dar valor a esos Estados-nación coloniales y dar una serie de derechos a los que están dentro del marco de esos Estados-nación, pero no a todos ni a todas. Los DDHH nunca han sido para todos los seres humanos. Y por eso hemos normalizado que se puedan violar sistemáticamente.

¿Por qué no ocurre nada cuando los Estados violan los DDHH?

Vemos cómo el discurso de los DDHH es muy débil, por ejemplo, cuando el derecho de la defensa del territorio en esos Estados-nación está siempre por encima de los derechos de las personas. Por eso en nuestro imaginario ese derecho del territorio está por encima del derecho de las personas y por eso pueden morir personas en la frontera y por eso existe un discurso que justifica esas muertes en las fronteras. Cuando estás dentro de esos márgenes, disfrutas de ciertos derechos. Porque al final los derechos humanos son una escala de privilegios. Los más privilegiados disfrutan de más derechos y los menos privilegiados, de menos.

¿Hemos retrocedido mucho?

El otro día escuchaba a la periodista que habla sobre la doctrina del shock [Naomi Klein]. Evidentemente, estamos retrocediendo en todos los derechos humanos, si alguna vez estuvimos avanzados. En los Estados privilegiados, en los Estados europeos, en los EEUU… estamos disminuyendo en derechos conforme aumenta el poder y la concentración económica. Es esa doctrina del shock que te permite reducir en derechos, que te permite dar golpes de Estado, que permite que la economía controle como ya controla y que te permite hacer lo que se califica como expulsiones. Al final, el Estado-nación es solo una construcción que nos venden a través de discursos diferentes, como el de los DDHH. Y al final hay muchas personas que están expulsadas de ese marco por las grandes concentraciones de la riqueza.

¿Qué relación hay entre paraísos fiscales y el incumplimiento de DDHH?

Quienes gestionan el mundo son estas grandes ciudades financieras, los paraísos fiscales. Dentro de las industrias están las industrias criminales, que trabajan codo a codo y funcionan codo a codo con el resto de industrias que permiten la concentración de la riqueza y que no sabemos dónde están, donde limpian y blanquean su dinero. El 1,8% del PIB mundial pertenece a esas industrias criminales, entre ellas la industria de la esclavitud. Hay una esclavitud en el mundo que podemos ver a través de la trata de seres humanos, de la explotación laboral, de la mendicidad, del tráfico de órganos… El sistema necesita esclavos y esclavas. Es el sistema financiero quien decide cómo aplica esas doctrinas del shock, cómo expulsa y a quién expulsa del sistema para que se permita mayor concentración de la riqueza.

¿Qué papel están jugando las políticas de austeridad y recortes en la reducción de derechos humanos en España?

Aquí está la política de austeridad y recortes, que está enfocada a permitir que las industrias y las industrias criminales pervivan y se alimenten de ella. Siempre hemos visto, Estados coloniales como somos, que era ese sur global colonizado el que estaba siendo expulsado de los márgenes de esos DDHH. Pero con estas políticas de austeridad y recortes estamos también dentro de ese proceso de expulsión quienes nos sentíamos en situación de privilegio respecto a los DDHH. Lo vemos al sur global, todos esos desplazamientos, todas esas personas que se mueven son expulsadas, pero lo estamos viendo también en el norte global, esas personas que se están viendo afectadas por ejemplo con los desahucios o la gente que está en estado de pobreza en el Estado español, dos millones de niños y niñas, recordemos.

¿Qué es lo más doloroso desde su experiencia?

Lo más doloroso es la normalización de la pérdida del derecho a la vida, que haya discursos que en defensa del territorio te justifiquen que haya personas que han perdido su derecho a la vida, que haya asesinatos y que haya una guerra como la guerra de las fronteras en las que hay personas que están armadas y otras que no tienen cómo defenderse. Ese ataque al derecho a la vida, que es diario y está normalizado y está justificado por una parte importante de la sociedad europea, es lo más doloroso. Y dentro de ese marco entra cómo se construye con un racismo institucional. El terrorismo machista también hace que las mujeres valgan mucho menos dentro de esas violaciones de DDHH. Sin duda, lo más doloroso es el día a día, ese día a día en el que ves cómo no existen esos derechos, cómo la gente va muriendo y los que ven que mueren no solo no hacen nada por impedirlo sino que normalizan que se estén muriendo.

¿Por qué se puede legislar contra los DDHH, como está ocurriendo?

El Estado-nación siempre decepciona, es colonial, está construido por los intereses económicos internacionales y va a traicionar los DDHH. En cuanto necesite expulsarnos, nos va a expulsar. Por eso puede crear leyes mordaza, por eso puede justificar asesinatos en la frontera, por eso puede justificar que los derechos del territorio estén por encima siempre. Además, al Estado-nación le sirve la bandera para que todos esos expulsados y expulsadas del sistema no se sientan tan expulsados y expulsadas de ese sistema, de esa Unión Europea que se construye con el odio y el enfrentamiento a un tercero, que es el que está esperando a las puertas de la fortaleza europea.

¿Hacia dónde nos encaminamos?

Hay que reflexionar sobre hacia dónde vamos, cuáles son los marcos de los DDHH. Tenemos que ir hacia otros caminos, otros mandatos, otras resistencias. Y eso no son teorías, ni utopías, es el día a día de las poblaciones, de los pueblos del sur global, pero también de la Unión Europea. No quiero ser pesimista, pero sí creo que vamos hacia un mundo donde las industrias criminales, depredadoras, extractivas… son las que cada vez más gestionan el poder. Nosotros y nosotras tenemos que crear nuestras resistencias a partir de ahí. Hay que reformular el enfoque de lo que son los DDHH y de cómo nos afectan.

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Caminando Fronteras denuncia amenazas a activistas de los derechos de las personas migrantes

El colectivo Caminando Fronteras, dedicado a proteger los derechos de las personas migrantes, denuncia la desprotección que padecen desde hace años los activistas en la Frontera Sur, y detalla las amenazas que ha sufrido una de sus integrantes, Helena Maleno.

A continuación, reproducimos su comunicado.

Tánger a 17 de agosto de 2017
Desde Caminando Fronteras queremos denunciar los hechos que vienen marcando nuestra actividad profesional desde hace años y que se han agravado en las últimas semanas; denotando la situación de amenaza y desprotección que sufren las personas defensoras de Derechos Humanos en la Frontera Sur española.

Desgraciadamente estas situaciones de violencia forman parte de la vida cotidiana de las personas migrantes en la frontera, dándose una situación de excepción democrática tal que incluso el hecho de hablar de Derechos Humanos en estos espacios de ‘no derecho’ es sentido por los Estados como una amenaza a sus intereses. Esto es precisamente lo que ha sucedido en las últimas semanas cuando una persona integrante de nuestro colectivo, en concreto nuestra compañera Helena Maleno Garzón, ha visto amenazada su seguridad y su integridad física y moral a raíz de unas declaraciones que realizó en televisión en las que afirmaba que “la lesión de un policía en la frontera de Ceuta no fue provocada por la violencia de las personas migrantes, sino que el policía se lesionó al recibir a patadas a migrantes que estaban en territorio del Estado español”.

A partir de estas declaraciones se orquestó una campaña en Twitter, donde se señalaba y criminalizaba ante la policía a nuestra compañera, intentando por enésima vez coartar su actividad política. Nuestra compañera Helena no se achantó ante las amenazas y posteriormente concedió una entrevista a la plataforma ‘Es Racismo’ (vinculado a SOS Racismo Madrid) donde explicaba la construcción del racismo institucional en la Frontera Sur española. Esto hizo que la campaña de amenazas en Twitter se recrudeciese con perfiles que amenazaban a la compañera, especialmente a través de su condición de mujer activista, instando incluso a la violación sexual como una forma de acallarla a la vez que se hacían referencias a su vida personal. Las amenazas por Twitter han ido más allá derivando en llamadas telefónicas a su móvil personal donde se repetían constantemente los mismos insultos que se leían en las redes sociales.

Pero el cúlmen sucedió ayer, cuando el Sindicato Unificado de Polícia (SUP) se unió a la cadena de ‘tuits’ que la amenazaban. Aunque los ‘tuits’ escritos desde el perfil oficial del sindicato eran ‘correctos’ en su forma, entendemos que el espacio (es decir, una cadena de mensajes donde se insta al odio, al racismo y la violencia contra personas migrantes y mujeres) no era el lugar para que una organización de funcionarios del Estado sindicados se posicionase. Es más, el SUP prefirió obviar los posteriores mensajes que amenazaban directamente a nuestra compañera y otros activistas así como a las personas migrantes. Seguidamente Helena recibió una amenaza de muerte por mensaje privado acompañada de una fotografía de una pistola y una bala en la que se podía leer: “Le sugiero el silencio o va a morir. Está incomodando a las autoridades”.

Ante tal situación Helena Maleno Garzón ha presentado una denuncia haciendo una recopilación de todas las amenazas que por diferentes vías instan a acabar con su labor de denuncia de la vulneración de derechos y que ponen en peligro su propia vida. Pero no es suficiente. Criminalizar y presionar a las personas defensoras de los Derechos Humanos, especialmente en la Frontera Sur española, es una vieja práctica política que compañeros como Moha Gerehou de SOS RACISMO, las compañeras de HARRAGA (María Antúnez, Rosa García, Nora Driss y Sara Olcina), o José Palazón de PRODEIN, también han padecido entre otras.

Por ello nos vemos obligadas a denunciar estos hechos más allá de la vía judicial interpelando a la sociedad civil y a las instituciones democráticas españolas a #DefenderAQuienDefiende. Porque oculto bajo el discurso de la protección del territorio las personas migrantes son sistemáticamente violentadas, violadas e incluso asesinadas y el racismo del control fronterizo es una práctica cotidiana con numerosas víctimas.
Adhesiones:
1. ADESGUIM (Guinea Conakry/ Marruecos)
2. Alianza por la Solidaridad (España)
3. Alternativa antimilitarista MOC València (España)
4. Amycos (España)
5. Andalucía Acoge (España)
6. Asociación Arrímense (España)
7. Asociación Pro Derechos Humanos Andalucía (España)
8. Asociación Apoyo (España)
9. Assemblea de Migrants i Refugiats 2 de Abril (España)
10. Association Alkhaima (Marruecos)
11. Associazione de promozione sociale ‘Todo Cambia’ (Italia)
12. Asociación sin Papeles de Madrid
13. Campaña CIEsNO y Fin de las Deportaciones (España)
14. Caminando Fronteras (Marruecos/ España)
15. Canarias Libre de CIE (España)
16. Caravana Abriendo Fronteras (España)
17. Caravana Frontera Sur de Nafarroa (España)
18.CaravanoMigranti (Italia)
19. Casa de ma dona (España)
20. CEDSALA (España)
21. Centro de Derechos Humanos Fray Matias de Cordoba (México)
22. CiesNo Valencia (España)
23. Coalición Internacional Sin Papeles
24. Colectivo Hourria (España)
25. Comission For European Filipinian Workers (Europa)
26. Conseil des Migrants Subsahariens au Maroc (Marruecos)
27. Coordinadora de Barrios (España)
28. Coordinadora de prevención y denuncia de la Tortura (España)
29. Entrepueblos/ Entrepobles/ Entrepobos/ Herriarte (España)
30. Espacio del Inmigrante (España)
31. France Amérique Latine (Francia)
32. Federación SOS Racismo (España)
33. Fotomovimiento (España)
34. H.I.J.O.S Barcelona (España)
35. HOAC Valencia (España)
36. Inmigrapenal (España)
37. Institucional-RAIN (España)
38. Joves Avançant (España)
39. Jóvenes en Pie (España)
40. Juventud Morada (España)
41. La Terre Pour Tout (Túnez)
42. Marx21 (España)
43. Mesa de Solidaritat amb els immigrants (España)
44. Metromuster (España)
45. Noves Vies (España)
46. Obrim Fronteres (España)
47. Platform of Filipino Migrants Organisations in Europe (Europa)
48. Red Interlavapiés (Madrid)
49. Red Solidària de Acogida (España)
50. Rereguarda (España)
51. San Carlos Borromeo (España)
52. Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes (España)
53. SERCADE
54. Servicio Jesuíta Migrante (España)
55. SOS Racismo Nafarroa (España)
56. SOS Racismo Madrid (España)
57.Tanquem els CIE (España)
58. Transnational Migrant Platform Europe (Europa)
59.Territorio Doméstico
60. ProDeIn (España)
61. Unitat contra el Feixismo i el Racisme (España)
62. València Acull/València Acoge (España)
63. Veritá e Giustizia per i Nuovi Desaparecidos (Italia)

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