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Europa teme la reforma fiscal de Trump

Trump Merkel

No se puede acusar a Donald Trump de no seguir a rajatabla los esloganes de la campaña que le llevó a la Casa Blanca: “America First”. El presidente ha sacado a Estados Unidos del Acuerdo de París para combatir el cambio climático, del tratado de libre comercio con el Pacífico y de la Unesco, y ha trasladado la embajada americana en Israel de Tel Aviv a Jerusalén. Sin embargo, es dudoso que con estas medidas unilaterales cumpla otro de sus lemas, el de “Make America great again”, ya que ha posicionado a EEUU en una posición de aislamiento internacional nunca vista.

El próximo capítulo en esta estrategia provocadora es la reforma fiscal que se está gestionando entre las dos cámaras del Congreso en Washington. La parte más polémica ha sido la sustancial rebaja de impuestos que beneficia sobre todo a grandes fortunas, como el propio Trump, así como a empresas. No deja de ser una tomadura de pelo para todos aquellos americanos de clase medio-baja que le votaron pensando que les iba a sacar de la crisis y la penuria, a los que, además, ha quitado la cobertura sanitaria. Menos mal que el multimillonario de Nueva York era el candidato anti-establishment. Pero eso es un asunto interno.

La reforma fiscal también ha despertado preocupación en Europa. En esencia, se trata de fiscalizar las ventas de EEUU y así evitar ese tipo de ingeniería contable que permite a las grandes corporaciones trasladar sus tributos a países de imposición baja. Este lunes, los ministros de Finanzas de los cinco mayores países de la Unión Europea (Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España) mandaron una carta a su homólogo en el Tesoro norteamericano en la que se quejan de que las medidas contempladas presentan un perjuicio para las empresas europeas porque van en contra de los acuerdos para evitar la doble imposición. Es decir, que las compañías tendrían que pagar dos veces, en EEUU y en su país de origen.

La iniciativa de Trump ha desencadenado también el efecto espejo de la patronal alemana, por ejemplo, que reclama al gobierno de Merkel un tratamiento fiscal más beneficioso. Una competición sin fin para la rebaja de impuestos, considerada por los economistas neoliberales como parte intrínseca de la economía de mercado, pero que cuesta billones de dólares al erario público de muchos países. Irónicamente, la UE también esta tratando de acabar con las prácticas de ingeniería fiscal de las empresas que declaran los beneficios en países de baja imposición mientras mantienen la actividad allí donde se pagan más tributos, algo que ha quedado muy en evidencia con la filtración de los llamados papeles de Luxleaks.

En vez de competir, sería deseable que los dos mayores bloques económicos del mundo fueran de la mano en la lucha contra la elusión y evasión fiscal. Así eventualmente podrían arrastrar a otros países a participar en crear un sistema impositivo más justo para todos. Pero lamentablemente a Trump no parece que le interese mucho el concepto de cooperación internacional.

Artículo publicado en El Heraldo (Colombia)

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Susan George: “La socialdemocracia se ha entregado por completo al neoliberalismo”

La filósofa, analista política y activista Susan George. Foto: ÁLVARO MINGUITO.

Susan George es un referente del pensamiento crítico y altermundialista. Nació en Estados Unidos y vive en Francia desde hace muchos años, pero mantiene intactos dos rasgos muy anglosajones: el tono directo a la hora de responder y la humildad de reconocer que no sabe algo cuando no sabe algo. Estos días se encuentra en Barcelona para participar en las jornadas anuales del Centro Delàs de Estudios por la Paz –que comienzan este jueves poniendo el foco sobre ‘el negocio de las fronteras’–, donde hablará de algunos de los temas que mejor conoce: el fenómeno de la globalización, la transferencia de desigualdades y la amenaza del cambio climático.

A sus 83 años, la presidenta del Transnational Institute y presidenta de honor de ATTAC responde a La Marea sobre temas de actualidad tan aparentemente dispares como el procés en Cataluña, la evasión fiscal o la crisis de la socialdemocracia.

¿Es usted optimista?
Nunca respondo si soy optimista o pesimista. Desconozco el porvenir pero tengo esperanza, y es gracias a eso que creo que no hay que rendirse. Si decimos que somos pesimistas, transmitimos desmotivación. Hay quien cree que el destino está escrito y no merece la pena pelear por él, y esa es precisamente la actitud que no quiero fomentar ni en mí misma ni en los demás. Tengo esperanza en que las acciones de personas determinadas puedan cambiar las cosas.

En su opinión, ¿cuál es el problema principal que enfrentamos hoy en día?
El cambio climático. Puede representar el fin de la raza humana. Los cambios que se están produciendo en la naturaleza pueden ser definitivos.

Usted vivió la Gran Guerra, muy ligada al crash económico de 1929, ¿qué le diría a la juventud que se ha topado con la crisis global actual?
Tengo cuatro nietos de entre 22 y 28 años, así que respondo con gusto a esa pregunta. Debo decir que mis propios nietos son personas bien preparadas para la vida, y mi preocupación es saber si llegarán a mi edad y en qué condiciones. No tengo un mensaje como tal para los jóvenes, vivimos un periodo de neoliberalismo, de desigualdades extremas reforzadas estos días por Trump y su intento de aprobar una ley que solo beneficiará a los más ricos y reforzará el reinado de su plutocracia. Los jóvenes no han conocido ningún periodo en su propia vida fuera del neoliberailsmo y quizás piensesn que es el único sistema posible, pero eso es algo antinatural, podríamos encontrar formas de gobierno en las que el poder y el dinero estuvieran mejor distribuidos, en el que la riqueza no vaya automáticamente a lo más alto de la pirámide, al 1%, como sucede hoy. Hay otros sistemas en los que existe redistribución y esa es la clave: cuanta menos redistribución y más desigualdad, más crecen los problemas que aquejan hoy en día a la sociedad. Lo demuestran infinidad de estudios. Si crece la desigualdad, aumentan la criminalidad, las enfermedades físicas y mentales, aunque esta última esté infravalorada; crece la población carcelaria, el absentismo escolar, etcétera. Las cifras muestran cómo todo esto se está incrementando en economías desarrolladas. Fíjate en la obesidad y cómo crece en Europa. En Estados Unidos el 35% de la población ya es obesa: más desigualdad, más obesidad.

¿Qué relación ve entre el aumento de la desigualdad y la evasión fiscal?
Esa es una relación totalmente evidente. Si nuestros gobiernos dicen ‘sí, vamos a hacer algo contra el cambio climático’ pero no tienen dinero, la respuesta debería ser clara: organícense para poner fin a los paraísos fiscales y tendrán todo el dinero que necesiten para poner en marcha la transición verde. Los paraísos fiscales favorecen el enriquecimiento de los más ricos y las consecuencias son las mismas que expuse en la respuesta anterior.

¿Cómo interpreta el auge de la extrema derecha?
El éxito de la ultraderecha me parece, tristemente, algo normal en estas condiciones económicas. Mucha gente siente que los políticos no se preocupan por ellos, que les da igual su situación y que solo se preocupan por sí mismos. Ahí aparece la extrema derecha con un discurso nacionalista, populista… Mira el Brexit, mira a Trump en la presidencia de EEUU, incluso fenómenos como el separatismo en España o el norte de Italia… Mira a la AfD [Alternativa por Alemania, mayor partido de extrema derecha alemán], o cómo el este de Europa se vuelve autoritario… Es evidente que hay una reacción y habrá más.

¿Cómo interpreta lo que está pasando en Cataluña?
Prefiero no tomar posición, no conozco hasta ese punto la política general de España, pero sí puedo decir que no soy fan del señor Rajoy. Pienso que debería haber una salida democrática y que los catalanes deberían tener derecho a votar y decidir por sí mismos, pero también deseo que no se separen. Creo que en este momento de la historia la gente debe estar unida en torno a la democracia, y comprendo sus demandas y el malestar que generó la decisión del Constitucional de tumbar el Estatut en 2006. Más democracia nunca sienta mal.

Cambiando de tema, ¿ve relación entre la crisis de los refugiados, la industria armamentística y el cambio climático?
No me siento calificada para responder. Creo que las causas de la emigración son variadas. Permítame citar a Alfred Sauvy, muerto hace más de quince años. Sauvy decía que mientras la riqueza esté acumulada en el norte y la pobreza en el sur, la gente del sur se desplazará al norte. Si a eso añadimos guerras y bombardeos, ataques de EEUU que han matado a millones de personas… No hay lugar a dudas. Factores como la pobreza o el cambio climático, la imposibilidad de vivir donde se está. No es normal que la gente se desplace en masa, la mayoría quiere vivir donde está. Yo soy emigrante en Francia, en buenas condiciones por supuesto, pero en mi época no había miles de jóvenes de mi edad que quisieran irse de EEUU.

Existe un gran negocio en torno al desplazamiento de refugiados: venta de armas, construcción de muros fronterizos…
No me gusta hablar de temas en los que solo tengo nociones básicas. Sobre la industria armamentística, creo que mientras las condiciones no cambien, siempre habrá gente que saque beneficio de la desesperación de los demás.

¿Cuánto tiempo va a durar la incompatibilidad del capitalismo con la democracia?
Creo que la socialdemocracia, si se cumple realmente, es perfectamente aceptable. Siempre habrá una economía de mercado, el mercado ha estado presente desde hace miles de años, en todos los periodos de la vida humana. Mercado y capitalismo no son lo mismo. Se puede tener mercado sin fenómenos como la desigualdad o un sistema donde la redistribución no es respetada y los ciudadanos, tampoco. Creo que la socialdemocracia está en proceso de desaparición ahora, fíjate en Alemania, Francia… Eso muestra que la gente no cree en los socialdemócratas, y yo lo entiendo, porque ellos se han entregado por completo al neoliberalismo. La gente no ha conocido el sistema de economía keinesiana, siempre ha vivido bajo una economía de derechas, neoliberal, donde impera la idea de que el mercado puede decidirlo todo porque lo sabe todo y es mejor que la política, por lo que hay que dejarlo actuar. El objetivo de Trump es dejar claro que los ricos no le deben nada a los pobres. Ahora Macron está quitando fondos a los ayuntamientos, son miles de millones. Es una actitud que viene a decir ‘no te debo nada, nadie debe nada a nadie, los ricos no deben nada a los pobres, las grandes ciudades que van bien no le deben nada a las más pequeñas y pobres’, etcétera. Es la destrucción de la solidaridad, son crímenes contra la fraternidad.

¿Cree que la lucha contra el cambio climático puede ser una oportunidad para cambiar este sistema?
Podría serlo, pero haría falta una mayor conciencia de este fenómeno. Tengo la sensación de que la gente no entiende lo rápido que avanza esto. Siempre hemos visto huracanes en ciertas épocas y cambios de estación, pero no conocemos los extremos, ni esperamos inundaciones, ni vientos de 200 kilómetros por hora, no estamos preparados para fenómenos en los que la temperatura sube tan rápido que la vida se hace invivible. Esa es mi mayor preocupación. Este podría ser el principio del fin de la raza humana. No es con riqueza que algunos se salvarán de esto.

¿Cree que haría falta una gobernanza mundial para hacer frente al cambio climático y el aumento de la desigualdad?
Creo que estamos muy lejos de una gobernanza mundial y que es mejor tratar de gestionar espacios más pequeños. De momento no estamos suficientemente de acuerdo para gobernar junto con China o India, por ejemplo. Me gustaría que lográramos gobernar nuestros Estados y que eventualmente Europa evitara su propio suicidio. La idea de un gobierno mundial me parece tan utópica e indeseable, que prefiero poner mis energías en otras cosas.

¿Es posible compatibilizar a las instituciones públicas con un sistema de banca ética?
Sí, es un problema que podemos resolver.

¿Cómo?
Poniendo al poder financiero bajo supervisión. Podríamos nacionalizar bancos, ponerlos al servicio de la sociedad y evitar que sean tan grandes que, en caso de quiebra, todo el sistema se vea en riesgo y se exija al ciudadano aportar billones de dólares.

Las ventajas de la evolución tecnológica contrastan con la destrucción de empleo, ¿qué opina al respecto?
Siempre dijimos que la tecnología iba a destruir empleos pero se iban a crear otros. Viene sucediendo así desde que el mundo es mundo. Por ejemplo, piensa en las revueltas en Inglaterra contra los telares industriales, cuando todas las máquinas fueron vistas como destructoras de empleo. Creo que hace falta un sistema interino que forme a la gente en nuevos puestos de trabajo, que la prepare para nuevas oportunidades y cambios que van a venir. Evidentemente me parecen muy peligrosas otro tipo de tecnologías, como la que defiende el transhumanismo, porque representa una forma de aumentar las desigualdades: elegir genes, cambiar la raza humana, reservar oportunidades para una cierta clase que tiene características físicas e internas diferentes… Pero usted me considera un espíritu universal y yo no soy capaz de responder a todo, aunque tenga mis opiniones (risas).

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George Soros y la utopía democrática del ‘filantrocapitalismo’

La última investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) ha desvelado que el multimillonario George Soros usó los servicios del bufete Appleby, que ingresa en torno a 100 millones de dólares anuales y posee oficinas en casi todos los paraísos fiscales. Nacido en una familia judía asentada en Hungría que sobrevivió al Holocausto, Soros es cliente de una compañía líder del mercado en el negocio offshore que ayuda a los oligarcas más ricos del mundo —ya sean de Rusia, Oriente Medio, Asia o África— a enmascarar actividades en algunos casos delictivas. El mismo que financia mediante la fundación Open Society a grupos de la sociedad civil de todo el mundo con el fin de avanzar en cuestiones de justicia social, comparte técnicas de ingeniería fiscal para ocultar dinero de fuentes dudosas con aquellos de su misma clase social dominante, pero de países poco conocidos por sus valores democráticos. Pero a diferencia de estos, el especulador financiero traslada la imagen de un filántropo preocupado por la democracia mundial mediante decenas de proyectos por todo el mundo.

Tomando prestada la idea del filosofo Karl Popper, entre los proyectos de la Open Society -fundada en 1993- para lograr lo que su propio nombre indica, una verdadera sociedad abierta así como un capitalismo globalizado y democrático, se encuentra el de financiar la prensa libre. Tanto es así que el mismo consorcio señalado previamente recibió en 2015 un millón y medio de dólares de la fundación del magnate. El ICIJ reveló con los Papeles de Panamá miles de documentos filtrados, procedentes de la firma de abogados Mossack Fonseca, que contenían enlaces a Soros. Pese a que el consorcio guardó silencio sobre los vínculos de su benefactor con el bufete de abogados, una investigación de la Fox reveló que tres de las vías para actuar a través de sociedades offshore de Soros estaban en los documentos: Soros Finance, Inc., constituida en Panamá; Soros Holdings Limited, en las Islas Vírgenes Británicas; y otra sociedad limitada en las Bermudas, llamada Soros Capital.

George Soros promueve a través de su fundación la visión hegemónica de ese capitalismo especulativo del que se alimentó en 1992 para llevar al Banco de Inglaterra al borde de la quiebra por manipular el precio de la libra tras apostar casi 1.000 millones contra ella, lo que desembocó en una ganancia considerable si se unen a los ingresos que obtuvo tras hacer lo mismo con divisas regionales como la tailandesa o malaya. Buena parte de esa cuantía fluyó a través del grupo de fondos de cobertura privada Quantum, que no está sujeto a la regulación normal de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos por estar basada en una de esas islas con nivel impositivo mucho más bajo. Como señalaba la Fox, en 2014 Soros donó 381 millones de dólares acciones de Quantum a Open Society, su fundación.

Al mismo tiempo, Soros transfirió recientemente a dicha fundación unos 18.000 millones de dólares de una fortuna personal que asciende casi hasta los 26.000, convirtiéndola en la segunda mayor organización sin ánimo de lucro de Estados Unidos por volumen de activos. El ensayista Esteban Hernández resumió a la perfección en un artículo la forma en la que Soros emplea su fundación para minimizar la factura de impuestos que los gerentes de fondos de cobertura debían abonar este año: “(…) el dinero que ganaba por gestionar sus fondos iba a parar a Irlanda, y allí era invertido de nuevo. Ahora, cuando llega el momento en que no pueden dilatar más el pago, muchos gestores de fondos están recurriendo a donaciones filantrópicas, en general a sus propias fundaciones, para reducir la cantidad que deben ingresar”.

Así que el mismo dinero que Soros evita pagar en impuestos en su país, mermando así la recaudación del Estado para financiar servicios públicos, es utilizado para apoyar al Partido Demócrata. Todo apoyo tiene un precio, y los 24 millones de dólares que donó en 2004 a los oponentes de George Bush, los ocho millones que transfirió directamente a la campaña de Hillary Clinton, o el millón que donó a su fundación, le sirvieron para “contratar” a la que también fuera Secretaria de Estado con el fin de que presionara en favor de sus intereses, según revelaron varios emails filtrados por Wikileaks.

Soros revela la dos caras que puede tener la democracia. De un lado, la visión democrática que promueve el otrora imperio norteamericano sobre los países de su órbita. “[El magnate] encarna como nadie la conexión entre el mundo de las finanzas depredadoras y la transformación de la sociedad post-soviética en líneas neoliberales, utilizando la movilización de la ‘sociedad civil’ como vehículo”, afirmaba Kees van der Pijl, científico político de la Universidad de Sussex, en el número 54 de La Marea. De otro, en una sociedad donde la hegemonía neoliberal cada vez es más abrumadora, representa la forma en la que se mezclan los viejos especuladores financieros con los llamados partidos demócratas y todo el entramado oscuro de poder, convirtiendo la democracia en un término vacío cuando choca con los intereses económicos.

Al fin y al cabo, el aspecto que resulta más curiosos de la aparición de Soros en los ‘Papeles del Paraíso’ es aquel que revela la hegemonía del capitalismo. Hablamos de que una de las investigaciones periodísticas más importantes de los últimos años no logra ningún efecto sobre la clase dominante. Pareciera que todo el dinero invertido por este y otros filántropos en financiar y salvar el periodismo ha cumplido su función: que la crítica no tenga ningún valor. La capacidad real que tiene el periodismo para hacer frente a los poderosos revelando información que les haga pagar por sus excesos se estrecha a medida que estos magnates alimentan la cultural capitalista, llenando los ingresos de las reacciones de medio mundo.

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La inversión española en paraísos fiscales se multiplica por cuatro

Billetes de 500 euros. Foto: Fufu Wolf.

Entre 2015 y 2016 la inversión española hacia paraísos fiscales se multiplicó por cuatro, hasta el punto de que actualmente uno de cada cuatro euros invertidos por empresas o particulares de España acaba en un territorio offshore, según detalla el informe El dinero que no ves, sobre paraísos fiscales y desigualdad, que este jueves publica Oxfam Intermón. A nivel internacional, el dinero acumulado en paraísos fiscales aumentó un 45% entre 2008 y 2016, más del doble del crecimiento económico mundial en ese periodo.

El crecimiento de esta actividad coincide con la dificultad de decenas de Estados de todo el mundo, entre ellos España, para ajustar sus deficitarios presupuestos nacionales a través de programas de austeridad basados en recortes de partidas como la educación, la sanidad y otros servicios públicos. Para Oxfam, los paraísos fiscales contribuyen al aumento de la desigualdad “ya que suponen una vía de escape para que grandes empresas y fortunas reduzcan su aportación fiscal al mínimo”, aumentando la presión fiscal del Estado sobre las familias, el trabajo y el consumo.

El creciente éxito financiero de estos países y territorios opacos llega en un momento en que las grandes multinacionales han visto un considerable aumento en sus beneficios que “no se ha visto reflejado en su contribución tributaria”, según el informe de Oxfam. Entre 2007 y 2014 los beneficios de estas corporaciones se multiplicaron por tres, pero su contribución a la Hacienda pública de los países de la OCDE (agrupa a 35 países, entre ellos España) cayó y pasó de representar el 3,6% al 2,8% del PIB de esas naciones. “Esta caída en la recaudación se debe en gran medida a su juego perverso, que les permite reducir al mínimo su contribución a las arcas públicas, lo que supone inmensas pérdidas de recursos fiscales esenciales para poner en marcha políticas públicas (…) y aviva así la actual crisis de desigualdad”, explica José María Vera, director general de Oxfam Intermón.

Según los cálculos de esta organización, las economías en fase de desarrollo pierden cada año 85.000 millones de euros de recaudación que terminan escondidos en paraísos fiscales, una cantidad similar a la que haría falta para escolarizar a 124 millones de menores o para establecer servicios sanitarios que salvarían hasta seis millones de vidas. En América Latina, la región más desigual del planeta, gravar los dividendos que las compañías reparten entre sus accionistas permitiría financiar políticas públicas para sacar de la pobreza a 32 millones de personas, según los cálculos de Oxfam. La movilización ciudadana es imprescindible para poner fin a las prácticas de ingeniería fiscal de las grandes empresas y forzar una reforma en profundidad del sistema fiscal internacional, sostiene esta organización independiente a través de la campaña El dinero que no ves.

Coladero fiscal en España

“En España tenemos una brecha de recaudación de seis puntos frente a los países de la zona euro”, sostiene el director de Oxfam, quien además pide la creación urgente de una ley española de evasión fiscal. Entre 2015 y 2016 la inversión procedente de España en paraísos fiscales se cuadruplicó. La organización advierte que la evasión fiscal en España ya acumula una pérdida de 23.000 millones de euros para las arcas españolas desde 2007, casi el doble del dinero que haría falta para pagar la renta mínima a todas las familias sin ingresos en España (12.000 millones). “No podemos renunciar a recaudar lo que en justicia corresponde pagar a las grandes empresas (…) eso supone dejar en la cuneta la lucha contra la desigualdad”, explica Vera. España es el país de la Unión Europea donde más aumentó la desigualdad en los últimos años, solo por detrás de Chipre.

Oxfam identifica varios problemas sobre la evasión fiscal en España y señala varias medidas para ponerle fin y acabar con la impunidad, como crear una ley de evasión fiscal, adoptar una definición clara y vinculante sobre paraísos fiscales, descartar de los concursos públicos a las empresas con actividad en territorios offshore, y equiparar los impuestos que pagan las grandes compañías, que actualmente tienen una presión fiscal muy por debajo de la que afrontan pequeñas y medianas empresas.

El 47% del dinero que grandes corporaciones y fortunas esconden en paraísos fiscales pasa antes por cinco democracias ‘desarrolladas’, de las cuales cuatro son países europeos. España es uno de los países de Europa que más recortó su presupuesto público desde el estallido de la crisis pero la lucha contra la evasión fiscal sigue siendo una tarea pendiente, según denuncian Oxfam e incluso los técnicos del Ministerio de Hacienda. En 2016 las empresas del Ibex 35 tenían 891 filiales en territorios offshore, mientras que la impunidad de los delitos financieros contribuye a que bancos como el UBS, salpicados por grandes escándalos fiscales, planteen trasladar su sede a España.

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El controvertido banco suizo UBS plantea mudarse a Madrid

Entrada a un edificio del banco suizo UBS. Foto: Martin Abegglen.

Siguen los movimientos en la primera división de las finanzas mundiales tras el Brexit. En julio el banco estadounidense Citibank anunció que traerá parte de su negocio de finanzas privadas a Madrid. Ahora UBS, el mayor banco de Suiza, está considerando la capital española como posible destino de su actual sede en Londres. Así lo reconoció este miércoles Andrea Orcel, jefe de Banca de Inversión de UBS, en declaraciones a Bloomberg TV que también recoge el diario Expansión.

Algunas de las figuras más destacadas del mundo de la economía y los negocios en España difundieron y aplaudieron la noticia, resaltando las ventajas que tendría traer a Madrid a hasta 5.000 empleados del UBS en Londres. Uno de ellos fue Daniel Lacalle, que desde el año pasado y a petición de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes (le asignó un presupuesto de 180.000 euros), anima a fondos de inversión, bancos y otras multinacionales que se plantean salir de Reino Unido tras el Brexit a que se instalen en la capital de España.

UBS es una de las entidades financieras más antiguas (fundada en 1856) y el mayor banco privado del mundo, por delante de Bank of America Merrill Lynch y Morgan Stanley, aunque eso no impidió que Suiza e incluso el gobierno de Singapur tuvieran que rescatarla en plena crisis subprime. Conocido como Union Bank of Switzerland (Unión Banquera de Suiza) hasta 1998, se trata también de uno de los bancos más controvertidos por su frecuente aparición en escándalos de alcance mundial relacionados con delitos económicos y financieros, a menudo vinculados al crimen organizado, una faceta que con frecuencia queda apartada de las noticias que protagoniza, incluida la de este miércoles.

¿De dónde viene la mala fama del UBS?

UBS tiene una plantilla de 59.000 personas repartidas en 54 naciones. Su cartera de activos alcanzó los 1,73 billones de dólares en 2016, una cifra superior al PIB de Rusia, España, Canadá, México y otros 182 países ese mismo año, según las cifras del Banco Mundial. Solo las 9 mayores potencias económicas del planeta generan en un año un monto superior a los bienes en manos del UBS.

La mala fama mundial del UBS tiene sus raíces en la Segunda Guerra Mundial, cuando este banco aprovechó la neutralidad y el secreto bancario de Suiza para hacer negocios con la venta de oro robado, títulos ilegales y otros activos, en gran parte procedentes de familias judías expropiadas y asesinadas por el nazismo. La información sobre los negocios del UBS con los nazis no vio la luz hasta los años 90. El tema se zanjó a finales de aquella década cuando la entidad aceptó colaborar con investigaciones sobre fortunas nazis y el pago de 1.250 millones de dólares para compensar a las víctimas del Holocausto.

Cuando parecía que UBS comenzaba a superar aquella crisis de imagen, un tribunal de Zúrich imputó Josef Oberholzer, antiguo subdirector de esta entidad, por haber ayudado a los cárteles de la droga colombianos a blanquear 150 millones de dólares, el mayor caso de lavado de dinero ilícito hasta la fecha.

Unos años después, en febrero de 2009, con los efectos de la crisis propagándose por todo el planeta y por las propias cuentas del UBS, las autoridades de Estados Unidos impusieron una multa de 780 millones de dólares a este banco suizo por ayudar a sus clientes a evadir impuestos en ese país por valor de 20.000 millones de dólares. La información que dio lugar al caso fue posible tras una filtración realizada por Bradley Birkenfeld, antiguo empleado de UBS ahora condenado a dos años y medio de cárcel. Este fue el detonante para que las principales potencias económicas, con problemas de déficit presupuestario y con Estados Unidos a la cabeza, pusieran en marcha nuevas leyes para endurecer la lucha contra la evasión fiscal.

A pesar de las sanciones, UBS siguió adelante con su particular modus operandi y en 2012 volvió a ser condenada a pagar una sanción de 1.530 millones de dólares por manipular durante cinco años el Libor, tasa de referencia en el mercado mundial de préstamos interbancarios (calcula la media de los tipos de interés de los bancos que operan en la City londinense). Los empleados de UBS se ponían de acuerdo con brokers y banqueros de otras entidades para coordinar compras y ventas masivas capaces de alterar la evolución de la bolsa, generando así plusvalías millonarias e ilícitas en cuestión de segundos. La manipulación del Libor también salpicó a entidades financieras como el Barclays.

UBS también figura entre los bancos que entre 2011 y 2014 procesó más de 70.000 transacciones de millones de dólares de un amplio esquema ruso de blanqueamiento y fuga de capitales destapado por la organización Proyecto de Informes sobre Crimen Organizado y Corrupción (OCCRP) y el diario ruso Novaya Gazeta en abril de este año. Con la ayuda de UBS y otras entidades, como Barclays, JP Morgan y HSBC, más de 500 fortunas procedentes de Rusia lograron mover parte de su dinero hasta los paraísos fiscales de Reino Unido en el Caribe y el Canal de la Mancha.

Precisamente en 2014 los tribunales belgas y francesas, con ayuda de Alemania, abrieron varias investigaciones contra UBS por supuesto lavado de dinero y participación en una organización criminal a través de otro esquema de fraude fiscal con el que la entidad captaba clientes de forma ilegal y blanqueaba sus fortunas, procedentes de fuentes lícitas e ilícitas, por valor de 12.000 millones de dólares. El juicio aún está abierto y de momento UBS ha tenido que pagar la fianza más alta de la historia de la judicatura francesa: 1.100 millones de euros.

Antes de que estallara la crisis financiera, UBS también saltó a las portadas por ser el banco encargado de transferir, a través de su sede en Ginebra (Suiza), los 1.500 millones de dólares que Angola le debía a Rusia por una serie de préstamos garantizados con el petróleo angoleño que formaban parte del esquema creado por la petrolera francesa Elf Aquitane para evadir el fisco en varios países africanos, como se supo más tarde. La operación a través de UBS fue ejecutada por Abalone Investment Limited, sociedad propiedad del controvertido empresario y traficante de armas Pierre Falcone, condenado a cuatro años de prisión en Francia por el caso de lavado de dinero conocido como ‘Angolagate’. En ese caso también estuvieron imputados varios altos cargos políticos franceses. Según la organización Global Witness, que tuvo acceso al sumario del juicio, entre 1993 y 2000 Falcone transfirió al menos 54 millones de dólares a Angola para pagar sobornos de funcionarios de ese país.

En un sector de la alta sociedad española, UBS también figura como una de las entidades suizas favoritas para ocultar grandes sumas de dinero al fisco. Las fortunas españolas acumularon 8.000 millones de euros entre 2006 y 2008 en la sede suiza del UBS, según reconoció la Agencia Tributaria en octubre de 2016, después de que esta entidad suiza alertara a sus clientes de que estaba siendo investigada por la Hacienda española. Por ejemplo, el exembajador de España en Iraq y Afganistán, Elías de Tejada, llegó a tener más de dos millones de euros en una cuenta del UBS hasta 2011, tal y como revelaron los Papeles de la Castellana. También los Aristrain, familia destacada de la industria siderúrgica española, empleó cuentas del UBS para ocultar 27,2 millones de euros al fisco español. Los Aristrain llegaron a acumular la segunda mayor fortuna de España, por detrás de los Ruiz Mateos.

En octubre de 2016, UBS compró al Santander un edificio de 13.000 metros cuadrados en la localidad madrileña de Las Rozas, además de un inmueble de 11.000 metros junto a la céntrica avenida Diagonal de Barcelona. La entidad explicó que, además de Madrid, también baraja mudar su sede a Hamburgo y Ámsterdam.
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50 portadas dan mucho que hablar

MADRID // Desde nuestro primer número, hemos apostado por las ilustraciones en la portada. Su calidad nos ha valido el reconocimiento en los premios internacionales de diseño ÑH, pero sobre todo el del público. En nuestra portada han publicado algunos de los y las mejores artistas de este país. Además, contamos con la viñeta fija de Atxe en nuestra Bitácora.

De las 50 portadas que hemos publicado desde que vimos la luz, hemos seleccionado cuatro que tuvieron un éxito particular entre nuestro público.

En el número 3 (marzo de 2013), hicimos un relato detallado de cómo funciona la evasión de impuestos en los paraísos fiscales, antes de que el tema se pusiera de moda a raíz de los Papeles de Panamá.


La revista número 30 (septiembre de 2015) llevaba un amplio perfil de Florentino Pérez –”El puto amo”- en el que contamos cómo una de las personas más influyentes del país se aprovecha de su doble cargo de presidente del Real Madrid y de la constructora ACS.


La edición 43 (noviembre del año pasado) se agotó pronto en muchos quioscos. No es extraño que el entramado de intereses políticos y empresariales del expresidente Felipe González despertara tanto interés.


Recientemente, en el número 47 (marzo de 2017), explicamos cómo desde la Fiscalía y la Audiencia Nacional se está restringiendo la libertad de expresión, y dimos voz a algunas de las víctimas, como los titiriteros, el cantante César Strawberry o Cassandra, la chica que fue condenada por difundir chistes sobre Carrero Blanco en Twitter.

Podríamos recordar muchas más portadas pero no caben en esta página. La Marea fue de los primeros medios en informar sobre el tratado de libre comercio entre la Unión Europea y EEUU, el famoso TTIP. El cambio climático ha sido el tema principal en más de una ocasión, al igual que el feminismo, el republicanismo o el Ibex35.

Revelamos –junto con Diagonal y eldiario.es– los llamados Papeles de la Castellana, que dieron cuenta detallada de cómo las élites de este país se beneficiaron de la amnistía fiscal del ministro Cristóbal Montoro. En estos más de cuatro años hemos entrevistado a decenas de líderes políticos, artistas y expertos de todo tipo.

Pero no todo es papel, en nuestra web apostamos por dar una vuelta de tuerca a la actualidad con noticias propias, análisis y comentarios, igualmente comprometidos con nuestros valores.

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Guerra de espías entre Alemania y Suiza por la evasión fiscal

evasión fiscal

DÜSSELDORF // Desde hace décadas, la evasión fiscal ha complicado la relación entre Alemania y la vecina Suiza, ya que cientos de miles de contribuyentes germanos han aprovechado el secreto bancario para esconder su dinero en la República Helvética. Hace una semana, las autoridades alemanes detuvieron en Frankfurt a un ciudadano suizo que supuestamente buscaba información sobre la práctica de algunos estados federados de comprar datos robados de bancos helvéticos.

Los detalles que están saliendo de la operación han provocado reacciones encendidas en la política alemana y el tema se ha colado en la fase final de la campaña de las elecciones regionales en el estado de Renania del Norte-Westfalia (NRW, en sus siglas en alemán) el próximo 14 de mayo. El mayor de los Länder es precisamente el más activo en adquirir datos de cuentas suizas a personas, normalmente empleados, que los han robado de los discretos bancos helvéticos. Esta práctica también suscita controversia dentro de Alemania ya que significa que el Estado se hace cómplice de un delito como el robo de datos.

En los últimos años, la Hacienda de Renania del Norte-Westfalia -los Länder tienen sus propias agencias tributarias- ha comprado once CDs con miles de datos sobre clientes de bancos suizos, al estilo de la famosa lista Falciani por la que acaban de ser imputados varios directivos del Santander y el banco francés BNP en España.

Desde 2010, la Hacienda renana ha recaudado por esta vía 2.400 millones de euros en impuestos evadidos. La adquisición de los CDs tiene un gran efecto propagandístico ya que muchos contribuyentes con dinero oculto en Suiza temen que su nombre pueda figurar entre los archivos y se autodenuncian por miedo a ser descubiertos. Bajo esta fórmula una persona puede denunciarse a sí misma, ofrecer todos los datos de las cantidades defraudadas, pagar los impuestos y una multa pero evita penas mayores, como ir a la cárcel.

Las autoridades suizas han protestado en muchas ocasiones por la compra de CDs robados porque lo consideran ilegal. Ahora resulta que en la defensa de su poderoso sector financiero, que vive en buena parte del dinero negro de todo tipo, el gobierno suizo ha pasado al ataque mandando sus agentes a Alemania. En el sumario del caso del suizo detenido consta que hay por lo menos un infiltrado en la Hacienda de Renania del Norte-Westfalia, que no ha sido identificado de momento. También figura el extraño caso del robo de documentos del coche de un inspector fiscal de la región.

Las reacciones han subido de tono. “Si los espías fichan a informantes en la administración fiscal de NRW para espiar y ayudar a aquellos que ganan miles de millones a costa de la sociedad en general, entonces el escándalo adquiere una dimensión nueva”, dijo el ministro de finanzas renano, Norbert Walter-Borjans, del Partido Socialdemócrata (SPD), que lucha por mantener el poder en la capital del Estado, Düsseldorf. El ministro de Justicia federal, Heiko Maas, también del SPD, habló de un caso “inaceptable”. Entre los democristianos, que nunca han visto con buenos ojos la compra de datos robados, las reacciones fueron algo más tímidas. El portavoz de Finanzas de la CSU, el socio de la CDU de la canciller Angela Merkel en Baviera, Carsten Schneider habló de “un acto poco amistoso”, según el diario Rheinische Post.

Desde el sindicato de los inspectores fiscales, Deutsche Steuergewerkschaft, se exige que se emitan órdenes de detención para miembros de los servicios secretos suizos. Recuerdan que en 2012 fueron las autoridades helvéticas las que pedían la detención de inspectores fiscales alemanes por la compra de los CDs. La diferencia es que esa orden de detención solo se aplica en la propia Suiza, mientras una orden de extradición emitida por Alemania tendría efecto en toda la Unión Europea.

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En lucha contra los paraísos fiscales: del periodismo a la calle

Papeles de Panamá I La Marea

Como es de sobra conocido el escándalo de los de Papeles de Panamá, saltó a los medios el 3 de abril del pasado año. Fecha que será recordada por la mayor filtración de documentos de la historia del periodismo, a cargo del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés). Y a partir de este año, como el Día de Acción Global Contra los Paraísos Fiscales, acordado en el Foro Social de agosto de 2016. Siendo este uno de los muchos legados que ha dejado ya esta impresionante labor de investigación y coordinación a cargo de más de 400 periodistas del todo el mundo.

“La base de datos” de la que se nutrió el ICIJ para realizar sus investigaciones constaba de más de 11 millones de documentos que fueron desgranando hasta llegar a poder afirmar que había 214.000 empresas offshore involucradas y repartidas en 21 jurisdicciones de los mas llamados “paraísos fiscales”, que efectuaban operaciones en casi todos los países. Un acontecimiento sin precedentes, tanto por el volumen de información que se manejó, como por la ingente cantidad y gravedad de los delitos y estafas realizadas a escala mundial.

No siendo menos desdeñable la importancia de los nombres que allí nos desvelan; 12 jefes de Estado, 128 políticos, numerosas personas cercanas a líderes políticos y como no podían faltar, conocidos futbolistas empresarios y actores.

Pero más allá de las impresionantes cifras, nombres y datos, lo impactante de esta trama es su magnitud global, la ineficiencia del sistema y por último, pero no menos importante, la falta de voluntad política para poner fin a la lacra de la evasión y elusión fiscal a través de los paraísos fiscales.

Ya que pueden llegar a resultarnos hasta irrisorios sus intentos de solución, sin ir más lejos me viene a la memoria, la grandilocuente declaración que hicieron los países del G-20 en la Cumbre de Londres de 2009, afirmando que “la era del secreto bancario había llegado a su fin”. A raíz de lo cual, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se suma anunciando una medida que conlleva la eliminación de la lista de paraísos fiscales a los países que firmaran un mínimo de 12 acuerdos de intercambio de información, consecuencia de la cual nos encontramos que en el año 2011 ya no existían paraísos fiscales para la OCDE.

Y en esta línea de actuación, España no se queda atrás y en ese mismo año, firma un convenio con la República de Panamá mediante el cual, dicho país dejar de ser considerado paraíso fiscal para España. Parece casi infantil esta lógica, recordándome inevitablemente al juego de niños que cerrando los ojos, se convierten en invisibles.

Sin embargo este no es asunto menor, es de sobra conocido los graves impactos que la evasión y elusión fiscal tiene en los presupuestos nacionales, estimándose unas pérdidas anuales de entre 50.000 y 70.000 millones de euros. Esto se traduce en dinero que no se invierte en servicios sociales públicos, siendo esta problemática aún más acentuada en los países en vías de desarrollo, llegando a elevarse esta cifra hasta los 100.000 millones de dólares según el Informe sobre las inversiones en el mundo de 2015 de Naciones Unidas.

Esto ya nos debería parecer suficientemente grave, pero es que además no podemos dejar de denunciar que se estima que hay 7,6 billones de dólares ocultos en paraísos fiscales de fortunas individuales, una suma mayor que el PIB de Reino Unido y Alemania juntos.

Y que a su vez los principales bancos europeos son también grandes benefactores, como nos revela Oxfam en su último informe a nivel europeo “Bancos en el exilio”, donde se concluye que los 20 principales bancos europeos declaran una cuarta parte de sus beneficios en paraísos fiscales. Siendo la cifra de 25.000 millones de euros el beneficio obtenido en los paraísos fiscales.

Todas estas escandalosas cifras son más que suficientes, para volver a poner sobre la mesa, la necesidad de poner fin a los paraísos fiscales. Es hora de exigir una vez más, a nuestros representantes políticos que se tomen en serio esta problemática, y que tomen medidas para acabar con el fraude, la evasión y la elusión fiscal.

Son muchas ya las personas que en todo el mundo se han dado cuenta de la relevancia e implicaciones que tienen los abusos por parte de las multinacionales, bancos y grandes fortunas, y trabajan para conseguir una economía más humana y justa al servicio de la mayoría.

Un ejemplo de este compromiso es la Semana Global de Acción que comenzó el pasado sábado 1 de abril, en la que cientos de organizaciones y plataformas de la sociedad civil están saliendo a la calle a demandar soluciones y compromisos, tan claros como contundentes. Por citar algunos ejemplos, que la Unión Europea sancione a los países o territorios que conservan el secreto bancario. O ilegalizar en los estados de la Unión Europea toda actividad económica de empresas que cuenten con filiales en paraísos fiscales. Y a nivel estatal exigir que la ley de Contratación Pública, actualmente en trámite parlamentario, incorpore criterios para penalizar a empresas o bancos vinculados a paraísos fiscales, en la línea de la iniciativa “Zonas libres de paraísos fiscales”.

Ha llegado el momento de que los ciudadanos y ciudadanas nos tomemos también esta lucha como nuestra, es hora de recompensar y estar a la altura de ese esfuerzo colaborativo que hicieron los 400 periodistas del todo el mundo en un ejemplo sin precedente de cooperación para conseguir un fin para el bien común. Es el turno de la ciudadanía para sumarnos al movimiento global por la justicia fiscal.

* Ana Sagaseta Almazán pertenece al Departamento de Campañas y Ciudadanía de Oxfam Intermon y es miembro de la Plataforma por la Justicia Fiscal de Madrid.

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Los protagonistas vascos de los ‘Papeles de Panamá’: “Su bandera es el dinero”

El periodista Ahoztar Zelaieta, autor de "Evasores, morosos y millonarios vascos. Panamá Connections". FOTO: HIRUKA.

Los Papeles de Panamá, que salieron a la luz el año pasado, pusieron en entredicho la aparente diversidad de la élite económica mundial. Entre los 2,6 terabytes de documentos confidenciales recopilados durante 40 años por la firma de abogados Mossack Fonseca en Panamá, el país caribeño aparece como denominador común para fortunas de todo el mundo, desde aristócratas europeos hasta filántropos millonarios y empresarios.

Como viene haciendo desde sus primeras aventuras periodísticas, Ahoztar Zelaieta permaneció lejos de los focos tras la filtración de esos documentos e inició una labor de cirujano para diseccionar y contrastar cada detalle acerca de las fortunas vascas que aparecen en los Papeles de Panamá. El resultado es el libro Evasores, morosos y millonarios vascos. Panamá Connections (Hincapié), una obra detallada que repasa las conexiones de cientos de nombres y apellidos de Euskadi con cuentas opacas en Panamá, desde fontaneros y empresarios evasores a destacados políticos, aristócratas, e incluso miembros de la familia real. Ahoztar responde desde el País Vasco a las preguntas de La Marea:

¿Cómo se las apañó para obtener fuentes de tanto nivel?

Son ya 25 años de trabajo, aunque soy un desconocido para el gran público. Mi abanico de fuentes es fruto de la paciencia, la tolerancia y mucho trabajo. Prefiero hablar con, más que hablar de. Y eso pese a mi estigma de periodista del gueto con el síndrome del Norte. Me empeño en conocer a las víctimas de la corrupción, en lugar de hacer una marca de negocio con ellas solo para ganar dinero y prestigio. Además, cuento con un abanico de fuentes documentales: registros mercantiles, boletines oficiales, sentencias judiciales… Este trabajo de investigación también ha consistido en cruzar nombres entre varias listas: vascos en el registro mercantil de Panamá, grandes adjudicatarios de la administración vasca y navarra, grandes morosos de las haciendas y defraudadores investigados o condenados por evasión fiscal.

En su libro aparece hasta el padre de Mariano Rajoy y el propio presidente…

La saga de los Rajoy ha tenido responsabilidades en el encubrimiento de diversos asuntos que salpicaban al régimen de Franco, como el caso Redondela, y a la financiación del PP en el caso del actual presidente. Soy portador de esas malas noticias gracias al periodista gallego Pepe Rei, mi maestro en el oficio.

¿Qué hace diferente a la élite económica vasca de, por ejemplo, la catalana, la madrileña o la andaluza?

La élite vasca de las cuatro últimas décadas puede radiografiarse a partir de 60 apellidos. No ha cambiado mucho, es un club exclusivista. No admite con facilidad el ingreso de nuevos miembros, muy pocos nuevos ricos consiguen penetrar en ese círculo. Gran parte de este grupo opera desde Suiza, Alemania, Londres o Madrid. Hay diferencias entre las castas. Juegan en distintas ligas y a la champion solo llegan apellidos con pedigrí. Pero son más relevantes los parecidos: tienen conciencia de grupo, van por libre y se intercambian los contactos de su agenda oculta. Su bandera es el dinero y han terminado por fagotizarse: son evidentes las puertas giratorias de la casta política, la casta financiera, la casta energética, la casta de los mass media…

¿Qué nombre destacaría de entre todos los que cita en el libro?

En la base del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (CIPI) encontré muchos registros vinculados a contribuyentes vascos, navarros y del denominado “País Vasco francés”. Es contrastable la presencia en los Papeles de Panamá de Donaldo Nicosia, testaferro de Berlusconi, asociado en el registro a una asesoría bilbaína dirigida por Mikel Mendizabal Ibarrondo, hermano del Bárcenas del PNV, según el diario Gananzia. Añado que Iñaki Otaegui, gerente del club de fútbol Real Sociedad, entidad ligada a los papeles de Panamá, ha sido definido como Iñaki el Bárcenas por el diario Extraconfidencial.

¿Qué rol desempeña la élite vasca en Panamá?

La historia de “lo vasco en Panamá” no comienza con los famosos papeles. Desde la década de los 1970, jesuitas y miembros del PNV y Euskadiko Ezkerra (hoy PSE) han tejido en este país una importante red de influencias políticas y económicas. Muchas grandes fortunas de la diáspora vasca fueron labradas en tiempos de las dictaduras de América Latina, apoyadas por la CIA. Incluso colaboraban en tareas de vigilancia sobre movimientos de izquierda. En la actualidad, esta red de contactos de la diáspora se utiliza como trampolín para la nueva colonización: la internacionalización de las empresas vascas.

Allí los vascos han establecido relaciones variopintas. Un ejemplo lo encontramos en mercantiles panameñas controladas por Enrique Guzmán Gandarias, un empresario afín al PNV conocido como el Florentino Pérez vasco, con la ayuda de Jesús Barderas, un empresario español amigo del expresidente Felipe González que fue condenado por el caso Filesa del PSOE. En Panamá operan empresas con influencias políticas en el PNV, PSOE o UPN. Un matrimonio navarro que figura en los papeles de Panamá ejerce como mecenas millonario del Opus Dei, y entre los vascos también hay desde “empresarios del año” hasta importantes familias de consejos de administración de bancos, mass media…

La élite vasca acude a los mismos despachos de abogados y asesores, ¿por qué?

Miembros del PP, PSOE, PNV, CiU, la Casa Real, la familia Franco y las oligarquías vasca, navarra, catalana, española, inglesa… Acudieron a los mismos abogados para operar en Panamá. Desde narcos de Galicia hasta industriales del sector armamentístico vasco. Varios vascos optaron por el bufete de los Papeles de la Castellana, elegido también por Rodrigo Rato, entre otros, para operar en Panamá. Además, hay registros de vascos en Bahamas Leaks. Las “cañerías de las fontanerías” de las élites vasca y española son comunicantes, igual que las “fontanerías” y redes clientelistas de los partidos. Las élites de Euskadi, Navarra y el Estado español comparten “fontaneros”, asesores e intermediarios porque la endogamia determina estas relaciones y porque prefieren delegar la gestión de su patrimonio en consultores de banca y bufetes de abogados antes de que la dilapide su propia familia. La avaricia puede más que la sangre.

¿Resaltaría alguna anécdota que haya vivido mientras escribía el libro?

La anécdota de este libro, para mí, es la actitud del PNV frente a la presentación pública de los datos sobre contribuyentes vascos en los Papeles de Panamá. El PNV vetó una charla que iba a impartir en la biblioteca de la Diputación de Álava. Y vetó otra presentación en Mundaka, municipio del que fue alcalde el Diputado General de Vizcaya. En cambio, el Gobierno de Navarra sí tuvo a bien recoger la información sobre contribuyentes navarros recabada en la base de datos del CIPI. Tanto en Vizcaya como en Navarra hay expedientes abiertos por Hacienda para esclarecer la existencia de contribuyentes en Panamá que habrían eludido o evadido impuestos.

Durante el franquismo se consolidó buena parte de la élite vasca, ¿qué rol jugaron los grandes empresarios vascos durante la dictadura?

Muchas familias filo-nazis y franquistas de Euskadi han desarrollado un poder camaleónico acercándose a partidos como el PP o PNV. En Navarra siguen con el mismo traje del Opus de siempre. Es curioso que algunos de ellos estafaron al régimen como evasores fiscales ya en los 1950. A algunos los encontré en los Papeles de Panamá y en el registro mercantil de Panamá. Para los empresarios vascos lo importante no era el régimen franquista, sino su propia supervivencia. Muchos fueron expropiados por las dos repúblicas, y algunos participaron en intentonas golpistas pro-monárquicas. Franco premió su actividad con responsabilidades en la dictadura. La patronal de Euskadi está compuesta en gran medida por los herederos de esta élite colaboracionista.

¿Qué tienen que ver las grandes fortunas del País Vasco con el tráfico de armas?

Hay familias vascas que hicieron fortuna exportando armas por doquier. Nuestra industria armera diversificó sus beneficios en sectores como la energía, la aeronáutica e incluso la fabricación de bicicletas. Los Sendagorta de la armamentista Sener manejan varias mercantiles en Panamá, la empresa BH Bicicletas montó una firma en Panamá cuando se dedicaba a traficar con armas… De hecho se apoyó en el bufete de los Papeles de Panamá, pero su registro no figura en la base de datos del CIPI. Tampoco figura la firma Apóstoles, creada por el citado despacho por orden de Iñigo Sagarduy, empresario ligado al Obispado de Bilbao.

Hay grandes nombres del poder vasco desempeñando un papel clave en medios como La Razón e incluso en el Grupo PRISA o Vocento, ¿qué rol juegan las fortunas vascas en los grandes medios de comunicación de España?

En los registros vascos de los Papeles de Panamá encontré a Sulquisa y Minersa, dos empresas en cuyo consejo de administración figuran importantes personalidades del barrio de Neguri: léase BBVA, Vocento… Estos dos consejos de administración cuentan con miembros destacados de la sociedad vasca. Uno de ellos es un eminente columnista de Vocento, Ignacio Marco-Gardoqui. Los consejeros de Sulquisa y Minersa son la casta premiun de Euskadi, que manda más de lo que mandan los partidos. De hecho, manda más que el PNV en su propio partido. En el Olimpo financiero español, la comunidad de banqueros vascos fue y sigue siendo la más influyente del Estado español. Sucede igual en la voz de los bancos: los mass media. El peso del lobby mediático vasco se puede medir en Vocento, Recoletos, Telecinco, Cadena Ser… No hay que olvidar que Berlusconi aterrizó en Bilbao antes que en Madrid de la mano del hermano del exsenador del PNV Iñaki Anasagasti.

La Comunidad Autónoma Vasca encabezó la lista de sanciones por delitos fiscales en 2016, ¿estamos ante el declive de la impunidad de la élite vasca?

Los delitos fiscales y de corrupción han ido acumulándose bajo la alfombra del oasis vasco. Habíamos tolerado y normalizado estos factores criminógenos. Con la crisis económica se desató una indignación cuya demanda para la transparencia ha sido expuesta a una sobredosis de información sesgada. Existe el imaginario de que hemos tocado techo en la denuncia contra la impunidad, pero vuelven a ganar las elecciones los más sospechosos. Las élites tienen bajo control la reacción social y jurídica contra su impunidad. La mayoría de las denuncias por evasión fiscal o corrupción no tienen repercusión mediática. Son un número inmenso de casos sin los focos de fiscalías anti-corrupción (en Euskadi no existe esa figura) o de la Audiencia Nacional. Es un número ingente de casos dilucidados en administraciones de justicia provinciales infiltradas por la corrupción de los caciques locales. Hablamos de fiscalías sin unidad anti-corrupción y sin herramientas para combatir la impunidad. Se han incrementado las investigaciones contra los abusos de poder de la élite, pero son pocos los condenados y algunos terminan indultados. Su poder no se cuestiona.

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