You are here

Ferrovial acepta indemnizar a los refugiados de un centro de detención australiano

Manifestación de la asociación Refugee Action en Melbourne en apoyo a los refugiados. Foto: Takver.

Las personas refugiadas del mundo pudieron celebrar una rara victoria hace unos días cuando el gobierno de Australia dio el carpetazo a un pleito en los tribunales por los abusos que sufrieron los detenidos en un centro de Papúa Nueva Guinea. Unas 2.000 personas que fueron retenidas durante varios años en la isla y que fueron representados por el despacho de abogados Slater & Gordon recibirán una indemnización de 70 millones de dólares australianos (unos 48 millones de euros). Los letrados habían demandado al gobierno de Australia y a las empresas que regentaban el centro, G4S y Broadspectrum. Esta última fue adquirida por la constructora española Ferrovial el año pasado.

En abril, Amnistía Internacional había denunciado en un informe la situación y los abusos en dicho centro. “El gobierno australiano ha creado en Nauru una isla de desesperación para las personas refugiadas y solicitantes de asilo que, sin embargo, es una isla de lucro para empresas que ganan millones de dólares con un sistema tan intrínsecamente cruel y abusivo que constituye tortura”, dijo Lucy Graham, investigadora sobre Empresas y Derechos Humanos de Amnistía Internacional. “Al permitir a sabiendas la continuación de este sistema, concebido expresamente para causar sufrimiento y disuadir a las personas de viajar a Australia en barco en busca de asilo, Broadspectrum y Ferrovial son inequívocamente cómplices de estos abusos”, añadió.

Durante unos años, Australia interceptaba en alta mar a los barcos de migrantes que buscaban asilo y trasladó a las personas a la isla de Papúa Nueva Guinea para evitar que acabaran en suelo australiano. Los Centros de Tramitación de Refugiados (RPC) de Nauru y la isla de Manus están gestionados por Broadspectrum, la empresa que fue adquirida por Ferrovial en abril de 2016. Naciones Unidas y varios grupos defensores de los derechos humanos habían denunciado las crueles condiciones que se viven en estas instalaciones.

El presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, dijo en la junta de accionistas de la constructora en abril que estos centros eran legales y que la empresa no era la responsable del estatus legal de los detenidos. Pero ante las críticas, Ferrovial ha decidido que su filial Broadspectrum no prolongará los contratos de concesión que vencen en octubre. Una fuente de Ferrovial dijo a la agencia Reuters que el reparto del pago de la indemnización era confidencial.

“Este acuerdo es un paso importante hacia el reconocimiento de las condiciones extremadamente hostiles que aguantaron los detenidos en la isla de Manus”, dijo Andrew Baker, uno de los abogados de Slater & Gordon, citado por Financial Times. El gobierno de Canberra confirmó el arreglo extrajudicial, pero rechazó cualquier culpa. Se trataba de evitar los costes y la publicidad negativa que hubiera acarreado un largo proceso.

Donación a La Marea

Más en lamarea.com

Read More

Fragatas españolas ‘made in Australia’

La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, con la tripulación de la fragata Cristóbal Colón en Australia. Foto: Jose I. Gómez/MDE

El Gobierno de España lleva décadas apostando fuerte por la industria armamentística nacional. Este martes la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, finalizó su viaje oficial a Australia para “reforzar los lazos de cooperación en materia de Defensa” y promover la venta de nueve fragatas antisubmarinas F-100 de Navantia al ejército australiano. A diferencia de la venta de corbetas a Arabia Saudí, en este caso la controversia no reside en el respeto a los derechos humanos en Australia, sino en otro aspecto: si prospera el acuerdo, las fragatas serán fabricadas íntegramente en los astilleros de la ciudad australiana de Adelaida.

La información contrasta con el argumento de la creación de empleo, uno de los que con más frecuencia esgrimen la TEDAE, la patronal armamentística española, y las distintas administraciones, desde el Gobierno central del PP hasta el Ayuntamiento  de Cádiz, regido por Podemos. Según TEDAE, la producción de armas mantiene 51.000 puestos de trabajo en España. En el caso del posible contrato con Australia, el rol de Navantia se limitaría a la cesión del conocimiento técnico necesario para fabricar las fragatas F-100.

Navantia responde que Australia tiene una industria naval en crecimiento y que “lógicamente” quieren dejar la carga de trabajo en su país. “Por supuesto que en España se podrían construir, las [fragatas] de las armadas española y noruega sí se construyeron, pero Australia quiere hacerlo en su país”, explicó vía email la responsable de prensa de Navantia, compañía propiedad del Estado español a través del holding estatal SEPI. La empresa no publicó notas de prensa al respecto y su último informe de cuentas data de 2015. La Marea aguarda las respuestas del Ministerio de Defensa sobre sus gestiones, aparentemente fallidas, para que la fabricación tuviera lugar en astilleros españoles.

En los tres días que duró la visita oficial, Cospedal también visitó la fragata española Cristóbal Colón, atracada en Sidney desde enero de este año. Permanece en aguas australes como parte del plan de apoyo institucional a Navantia para obtener el contrato y para instruir a los marines australianos en el manejo de sus destructores Hobart, diseñados por Navantia junto con la británica BAE Systems y la estadounidense Raytheon. El apoyo de las autoridades españolas a la industria armamentística va desde las gestiones de la Casa Real en Arabia Saudí hasta la cesión de soldados para que ejerzan de comerciales en beneficio de compañías como General Dynamics.

ABC asegura que el despliegue del Cristóbal Colón fue costeado por el Gobierno australiano, aunque no cita fuentes y el Ministerio de Defensa no desglosó detalles como el coste de mantener el Cristobal Colón y su tripulación durante más de cuatro meses en Australia. El anterior ministro de Defensa, Pedro Morenés (ahora embajador en Washington), realizó un viaje similar en 2013 que también contó con la presencia de un buque de guerra español. A finales de mayo varias organizaciones internacionales lanzaron una petición al gobierno contra el secretismo de la venta de armas españolas.

 

El HMAS Canberra y el HMAS Adelaida en 2016 en Fort Denison, Australia. Foto: Printjockey.

Desde 2007 Australia es, junto con Noruega, Arabia Saudí y Turquía, uno de los principales destinos de las armas españolas. El plan de modernización naval de la Real Marina Australiana (proyecto SEA5000) está valorado en aproximadamente 20.000 millones de euros. Australia ya desembolsó más de 3.000 millones de dólares por la compra de dos buques de Navantia (ver foto), construidos en sus astilleros de Ferrol, que ya han sufrido averías en sus propulsores, causando un considerable debate en los medios de ese país. En esta ocasión, los buques de guerra españoles compiten con los de la italiana Fincantieri y la británica BAE Systems, segundo mayor contratista militar del mundo.

Cospedal regresa a España un día después de que El País informara de los planes de la Fuerza Aérea para renovar la flota de aviones de combate con los F-35 de la estadounidense Lockheed Martin, más caros que los Eurofighter previstos inicialmente, en cuyo desarrollo España ya ha invertido 10.630 millones de euros.

Donación a La Marea

Más en lamarea.com

Read More

“Los arrecifes están muy enfermos, pero aún podemos curarlos”

La Gran Barrera de Coral está gravemente enferma. Por primera vez desde que hay registros, dos episodios de la afección conocida como blanqueo coralino se han producido en años consecutivos, 2016 y 2017, afectando sobre todo a la zona septentrional. Un estudio, publicado en portada en la revista Nature el pasado 16 de marzo, advierte de la elevada mortalidad en los arrecifes del mayor sistema coralino del mundo.

Los arrecifes de coral son uno de los ecosistemas más ricos y variados del mundo. Alrededor de una cuarta parte de todas las especies de peces se reproduce en estos sistemas. Además, los esqueletos de los arrecifes sirven como sumidero de carbono y nitrógeno, con lo que ayudan a reducir el ritmo del calentamiento global.

Su desaparición significaría también un golpe sin precedentes para la comunidades que viven de la pesca, así como para la industria pesquera global.

Desde que se estudia el blanqueo de coral, en 1980, se han registrado tres episodios globales: en 1998, 2010 y 2016. Este último ha sido el más severo para la Gran Barrera: menos del 9% de los arrecifes ha resultado intacto. En su zona norte, más del 80% de los arrecifes se ha blanqueado, y muchos de ellos han muerto. La zona sur resultó menos afectada gracias a la tormenta tropical Winston, que removió el agua superficial y permitió que se mezclase con otra más profunda y fría. Sin embargo, el verano austral se está despidiendo con un nuevo evento de blanqueo, lo que dificulta la recuperación de los arrecifes.

Maria Berger es investigadora en la Universidad de Leeds (Reino Unido), y formó parte del equipo del profesor Hughes, que realizó el estudio para la Universidad James Cook de Australia. Berger avisa de que no hay ninguna duda de la influencia del cambio climático en el blanqueo: “El incremento en la frecuencia de estos eventos no tiene precedentes, y no hablamos de eventos pequeños y aislados, sino de grandes episodios”.

La oceanógrafa hizo una lectura optimista al afirmar que el problema no es, todavía, irreversible: “Han salido noticias en los medios afirmando que los arrecifes están muertos, pero no es así. Están enfermos, muy enfermos, pero aún podemos curarlos”, explica. No obstante, para ello no hay otra solución que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y especialmente CO2: “Si pudiéramos usar el coche un poco menos, conectar menos el aire acondicionado, comer algo menos de carne… si todos hiciéramos estas cosas, se irían sumando a la solución, en lugar de al problema”.

¿Qué es el blanqueo de coral?

Los corales son pólipos, animales diminutos, que viven en las aguas cálidas y poco profundas que rodean los trópicos. Estos pequeños animales viven en simbiosis con un grupo de algas, a las que alimentan y protegen a cambio de parte de los nutrientes que estas producen por medio de la fotosíntesis. Los corales actúan, de esta manera, como una especie de agricultores submarinos, cosechando el producto de las algas y alimentándolas con sus propios residuos.

Sin embargo, un aumento de tan solo un grado o un grado y medio en la temperatura del agua que los rodea pone en marcha un mecanismo conocido como “blanqueo” (bleaching en inglés). Cuando se produce este cambio de manera prolongada (en cuestión de semanas), las algas emiten una sustancia tóxica para los corales, que a su vez reaccionan expulsándolas como medida de protección. Al perder las algas que les dan su característico color brillante, los arrecifes quedan blancos. Si el agua no vuelve a su temperatura normal a corto plazo, mueren.

En España: subida del nivel del mar, desplazamiento de especies y acidificación

Las aguas que rodean a la Península Ibérica son demasiado frías para la mayoría de especies de corales, pero otros efectos relacionados con el cambio climático ya son una realidad. El catedrático de Ecología de la Universidad de Oviedo Ricardo Anadón explica que uno de los más problemáticos para las comunidades humanas es la subida del nivel del mar, que no se debe solo al deshielo de los casquetes, sino también a la “dilatación que supone una mayor temperatura”. “La subida del nivel del mar no es algo del futuro. Aquí en España ya hay zonas de playa, de acantilado y obra pública sufriendo las consecuencias”, afirmó el investigador.

Además de la subida del nivel del mar, se espera que las comunidades que viven directamente del mar se encuentren con dificultades económicas derivadas del aumento de la temperatura del agua. Numerosas especies, tanto animales como de algas, se están desplazando hacia zonas más frías. Asimismo, la mayor concentración de CO2 en el agua incrementa su acidez, lo que afecta directamente a moluscos y crustáceos, ya que sus conchas tienden a disolverse.

Más en lamarea.com

Read More